Podemos pone en marcha la maquinaria electoral para las generales en el arranque del curso político. El partido que dirige Ione Belarra tiene previsto lanzar este sábado oficialmente la candidatura de la exministra de Igualdad y eurodiputada, Irene Montero, a la presidencia del Gobierno, un movimiento que adelantaron ya en abril de 2025. Fuentes de la formación añaden que el acto que se celebra mañana en Madrid servirá también para presentar los ejes de su propuesta para estos comicios. Podemos, que cuenta actualmente con cuatro diputados en el Grupo Mixto del Congreso y que concurrió en 2023 dentro de la coalición Sumar, no ha decidido aún si compartirá lista con otras formaciones de la llamada izquierda alternativa, en un contexto, según todas las encuestas, de fuerte avance de la ultraderecha y con el espacio más dividido y débil que en el anterior ciclo electoral.
Fuentes de Podemos trasladan que, frente a esa subida de partidos como Vox, las guerras y el encarecimiento de la vivienda y los productos básicos, Montero situará en el centro “la mejora de las condiciones materiales de vida, los derechos sociales y la defensa de la paz”. Una “vuelta a lo básico” de la política para “poder vivir bien”, resumen.
La número dos de la organización planteará cinco prioridades que desarrollaría, de llegar al Gobierno, en el primer año de la próxima legislatura. Estas pasan por la regulación del precio de la vivienda, particularmente los alquileres; la reducción hasta las 35 horas de la jornada laboral y un salario mínimo de 1.800 euros; recuperar el poder adquisitivo de las familias y los trabajadores frente a los beneficios de las grandes empresas; una posición política contraria a la inversión militar; y la lucha contra la emergencia climática.
“Con este planteamiento, el objetivo de Montero es articular una candidatura nítidamente de izquierdas y que aspira a ser lo más amplia posible”, insisten en su equipo, donde creen que hay muchos votantes que pueden volver a movilizarse “con propuestas claras y que hacen frente a las principales causas del malestar de millones de personas”, trasladan.
La política de alianzas, sin embargo, será uno de los elementos que definirán las posibilidades de éxito del espacio político en las generales. Los partidos de Sumar en el Gobierno (IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar) todavía no han decidido líder ni marca, una cuestión que resolverán en las próximas semanas y acotará el margen para el acuerdo con Podemos. La dificultad del espacio para obtener diputados en las circunscripciones pequeñas y medianas aconseja el entendimiento, pero la experiencia de 2023, con un pacto in extremis que criticaron los de Belarra tras el veto en las listas a Montero, complica el acuerdo. La secretaria general, además, concurrirá como cabeza de lista a las autonómicas en la Comunidad de Madrid, enfrentándose a la ministra Mónica García, líder de Más Madrid, en la que podría ser una campaña muy cercana a la de las generales, según decida convocar el presidente.
Como viene siendo habitual desde el nacimiento del partido en 2014, la candidatura de Montero buscará una fuerte presencia en las redes sociales, donde la extrema derecha, reconocen, ha ganado terreno en los últimos años. Con todo, Montero suma en sus principales perfiles públicos un millón de seguidores y la estrategia pasa por utilizar ese alcance para atraer al electorado más joven, señalan en la dirección.

