Las acciones de Moderna cayeron un 17,57 % este jueves tras filtrarse datos parciales de una vacuna personalizada contra el cáncer desarrollada junto a Merck, pese a que los resultados completos divulgados posteriormente indicaron que la combinación de ese tratamiento con la inmunoterapia Keytruda reduce el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma.

El tratamiento experimental, denominado "intismeran autogene", es una terapia individualizada basada en ARN mensajero y diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente. Se administra como tratamiento adyuvante tras la extirpación completa del melanoma, indicaron Moderna y Merck en un comunicado conjunto.

Administrado junto con Keytruda, la inmunoterapia de Merck, el tratamiento reduce un 42 % el riesgo de recaída o muerte en pacientes con melanoma cuyos tumores habían sido extirpados, en comparación con quienes recibieron únicamente el fármaco de Merck, según los resultados divulgados por ambas compañías.

La combinación también reduce un 38 % el riesgo de metástasis a distancia o muerte frente al tratamiento con Keytruda por sí solo, agregaron.

Los resultados detallados del ensayo clínico de fase 3 INTerpath-001 se presentarán en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebra en Madrid el próximo sábado.

Las acciones de Moderna llegaron a caer más de un 25 % durante la sesión, tras la filtración de datos parciales del ensayo, según CNBC. Al cierre, los títulos bajaron un 17,57 %, hasta los 202,63 dólares.

Varios analistas citados por la cadena CNBC atribuyeron la reacción a las altas expectativas del mercado sobre el tratamiento, más que a una decepción sobre su eficacia.

Evan Seigerman, de BMO Capital Markets, consideró que la respuesta de los inversores reflejaba unas "expectativas excesivas".

La terapia representa una de las principales apuestas de Moderna para diversificar su negocio más allá de las vacunas contra la covid-19 y la gripe.

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