La estrategia de la primera semana de precampaña de Alberto Núñez Feijóo hacia las elecciones generales del 29 de noviembre no la ha decidido el líder del PP, sino la presidenta de la Comunidad de Madrid, lsabel Díaz Ayuso. Suya es la idea de cuestionar el sistema electoral español sembrando sospechas sobre la posibilidad de que el voto por correo sea manipulado, un marco en el que acabó entrando este miércoles, dos días después de que lo dijera Ayuso, el líder del PP, al anunciar que pedirá “medidas adicionales” de seguridad a la Junta Electoral Central. Feijóo no quería poner el foco en este tema, sino en la corrupción del PSOE y en la crisis de Ceuta, donde viajó este miércoles como muestra de que la ciudad autónoma será una de las prioridades de su campaña. Pero Ayuso terminó arrastrando a Feijóo a “pegarse un tiro en el pie” al sembrar dudas sobre el sistema electoral, según opinan fuentes de los sectores más moderados del PP, aunque otros dirigentes creen que este tipo de polémicas ayudan a movilizar al electorado de la derecha. Feijóo prepara una campaña al choque y de tono agresivo, como revela su decisión de aupar a los perfiles más duros a la primera línea.

El PP tiene el viento a favor para las elecciones del 29-N: las encuestas apuntan a una mayoría holgada de la derecha, que saca 16 puntos de ventaja a la izquierda según el último sondeo de 40dB. para EL PAÍS, y los expertos en demoscopia sostienen que las posibilidades de un vuelco electoral son muy bajas. Por eso ha sorprendido todavía más en los sectores más templados del PP que el partido se haya enredado ya en la primera semana de precampaña en varias polémicas, como la del voto por correo y la del tuit que la cuenta oficial del PP publicó este miércoles burlándose del dolor del ministro Óscar Puente cuando sufrió un accidente y se rompió el cuádriceps. Varios dirigentes populares se desmarcan en privado de ese mensaje en las redes sociales del PP, que creen que rebaja al partido al tono que precisamente reprocha a Puente. “Nos ponemos a su nivel, luego no podremos quejarnos de lo que diga contra nosotros”, se queja un dirigente, que ve ese tuit y el enredo del voto por correo como errores estratégicos. “Es increíble la capacidad que tenemos de pegarnos tiros en el pie”, lamenta.

Feijóo entró este miércoles a dar pábulo a las sospechas sobre una alteración del voto por correo dos días después de que Ayuso se lanzara a pedir que nadie utilice ese sistema con la acusación sin pruebas de que el Gobierno de Pedro Sánchez podría manipularlo. Lo hizo después de varios días en los que Génova evitaba entrar al trapo con el argumento de que ese no era “su marco”. Tampoco lo era este miércoles, porque la intención del PP era situar el foco en Ceuta, desde donde Feijóo, que viajó hasta allí por quinta vez, dijo que habría utilizado a las fuerzas de seguridad el día de la entrada masiva de inmigrantes. Pero la polémica del voto por correo terminó eclipsando el discurso del líder del PP sobre la ciudad autónoma, cuando, a preguntas de los periodistas, dijo que confía en los carteros de Correos y en los empleados públicos “pero no en los directivos de Correos” y anunció que el PP pedirá medidas de refuerzo sobre el voto por correo a la Junta Electoral Central. Feijóo, que fue presidente de Correos entre 2000 y 2003, avaló las dudas sobre ese sistema, aunque trató de redirigir las críticas hacia una mejora de los mecanismos de control de la JEC, frente a la apuesta de Ayuso, que directamente pide a la gente que no vote por correo sino solo de forma presencial.

El líder del PP ha acabado entrando en el terreno de Ayuso “para no desautorizarla y no ir al choque”, interpretan varias fuentes internas. La polémica genera división de opiniones en el PP sobre qué efectos tiene este tipo de discurso, en el que los populares ya se han adentrado en otras elecciones. Algunos dirigentes se lamentan de que “las necesidades de la líder madrileña de cambiar el foco de la polémica de su ático” con este tipo de polémicas terminen arrastrando a Génova a algo “tan grave como cuestionar el sistema electoral”. Otros creen, en cambio, que el líder lo hace porque esa tensión le favorece. “El relato de que Pedro Sánchez es capaz de todo moviliza a los nuestros”, defiende otro dirigente, que recuerda que en un momento tan polarizado, si el PP no endurece el tono le gana la partida Vox.

Perfiles duros para la primera línea

Que Feijóo prepara una campaña al choque lo revela también que ha aupado a los perfiles duros a la primera línea. El líder del PP informará este jueves a la Junta Directiva Nacional de que Ester Muñoz será su portavoz de campaña, “quien complementará en la divulgación del mensaje del partido al portavoz nacional, Borja Sémper”, que fue el portavoz de la campaña de las últimas elecciones de 2023. Y que la vicesecretaria Alma Ezcurra será la responsable de la elaboración del programa electoral. El secretario general, Miguel Tellado, otro de los perfiles duros, ejercerá probablemente como el director de campaña, según espera la mayoría de fuentes consultadas en la cúpula popular. La elección de Tellado, Muñoz y Ezcurra es un mensaje de que Feijóo va a endurecer todavía más el tono. Borja Sémper, desplazado de esa primera línea, se había quedado solo defendiendo que el sistema electoral español es “garantista”.