La única gran plataforma de reparto de comida que sigue operando con autónomos, Uber Eats, dejará de hacerlo desde el 1 de diciembre. La empresa y los sindicatos CC OO y UGT han anunciado este martes un acuerdo por el que unos 4.000 repartidores que aún trabajaban por cuenta propia serán contratados en una empresa de nueva creación a la que subcontratará Uber Eats. La compañía anunció en enero que cambiaría de modelo, como hizo Glovo el año pasado. Lo hizo coincidiendo con la intensificación de las amenazas del Ministerio de Trabajo de abrir un proceso penal contra sus responsables, tras la investigación de Inspección que les obligó a pagar a 110 millones de euros en cotizaciones impagadas por operar con autónomos pese a la ley rider.

“Con la laboralización de todos los repartidores activos, culmina el proceso de transición que iniciamos a principios de año”, ha indicado un portavoz de la compañía. “De acuerdo con los sindicatos mayoritarios, hoy damos un paso importante para construir un modelo sostenible a largo plazo para Uber Eats y el sector del delivery en España”, sostiene la empresa. La compañía subraya que desde enero han dado de alta a unos 14.000 repartidores y que los que seguían operando como autónomos serán contratados antes del 30 de noviembre. “A partir de esa fecha ya no será posible trabajar como repartidor autónomo con Uber Eats en España”, señala.

En un comunicado, CC OO cifra la contratación comprometida en 4.300 personas. Catalogan el cambio como “un nuevo paso para los derechos de las personas repartidoras, en el marco de la laboralización de la última gran plataforma digital de reparto en España”. Pese a ello, Uber Eats no contrata directamente a estos empleados, sino que lo hace mediante una empresa de nueva creación denominada Quinde Crew. Así, profundiza en la subcontratación de repartidores, una condición que venían criticando los sindicatos.

“Por otra parte, y con el mismo objetivo de garantizar un marco de relaciones justo, se ha acordado la creación de una comisión de diálogo permanente, a la que se incorpora la flota Closer Logistics (con una plantilla que supera las 4.000 personas), que, al igual que Quinde Crew, opera de forma exclusiva para la plataforma”, explica el comunicado de CC OO.

El objetivo de ese diálogo, según CC OO, es alcanzar un convenio. “Tanto las empresas implicadas en el acuerdo Uber Eats, Quinde Crew y Closer Logistics, como los sindicatos CC OO y UGT, coincidimos en la necesidad de impulsar de forma urgente la negociación de un convenio colectivo que dé una cobertura sectorial a esta actividad”, indica la central en su comunicado.

Por su parte, UGT considera que el acuerdo de este martes “debe servir como una referencia ineludible para el resto de compañías que operan bajo la figura del falso autónomo o que pretenden hacerlo en el futuro”. Aunque en el sector del reparto a domicilio las grandes empresas están dando la espalda al modelo de autónomos, cunde en otras actividades como la psicología, la limpieza o la ayuda a domicilio. Sindicatos y colegios profesionales advierten de que, a menudo, estos servicios se dan en condiciones que deberían asimilarse a las de un trabajador asalariado.

Poco después del anuncio del cambio de modelo en Uber Eats a principio de año, trascendió el resultado de una investigación de Inspección a la empresa. El organismo reclamó 110 millones de euros en cotizaciones impagadas a la compañía por emplear a 60.000 falsos autónomos entre 2022 y 2025, montante que la empresa aceptó pagar. Según indican fuentes de Trabajo, la asunción del requerimiento (dado que la empresa dio de alta a esos repartidores para el periodo investigado) evitó una multa adicional.