“Hay un secreto que es no comprar con los oídos y comprar con los ojos. Porque todo el mundo te va a decir qué es lo que tenés que comprar: este es el período, este es el momento. Te llenás de información, pero finalmente lo más difícil es comprar con tu propio gusto. Las colecciones se parecen a cada uno. Como uno convive con las obras, tiene que encontrar qué es lo que le gusta a uno”, señaló Nahuel Ortiz Vidal, director de la galería Barro Contemporáneo, conocido por su habilidad para alcanzar precios históricos y ventas clave para el arte argentino, en el "IV Secretos de Coleccionistas", el ciclo de charlas públicas, coordinado por Claribel Terré Morell y Hugo Pontoriero, que reúne a los principales coleccionistas argentinos, galeristas, curadores y otros actores del mundo del arte.
Ortiz Vidal junto a Juliana Fontalva, directora general y curadora de la Colección Valanz, y los coleccionistas Cecilia Remiro Valcárcel, de la dirección de arteba y José Luis Puricelli, conversaron a sala llena, en el Museo Nacional de Arte Decorativo sobre gustos, el rumbo del mercado, la transparencia financiera, los legados y los desafíos regionales.
De la pasión al criterio, fue el leit motiv de la charla que también toco temas y anécdotas alrededor del ojo entrenado y el olfato del coleccionistas, vistos desde distintos ángulos
Juliana Fontana, directora general y curadora de la Colección Valanz, enfatizó en las características de la colección creada en el 2008 que reúne más de 600 obras de más de 110 artistas nacionales y extranjeros que no deja de ser una colección privada, pero con una instancia pública. Enfatizó en que la personalidad de su acervo radica en su capacidad de resistir la homogeneización. Dijo: “Si los coleccionistas compraran únicamente para satisfacer la agenda de los críticos, los curadores o las tendencias del momento, las colecciones serían predecibles, repetitivas e iguales”.
Acompañar a un artista tampoco es un acto fortuito de una sola compra. Tal como señaló Cecilia Remiro, integrante de la dirección de arteba, el vínculo trasciende la pieza puntual: "No tenemos obras de un solo artista, sino que se van acumulando de sus distintos períodos porque uno lo va acompañando, siguiéndolo en su evolución".
Aprender a mirar no implica actuar a ciegas en lo económico. Un coleccionista informado no necesita ignorar el precio ni convertirlo en la única variable de selección. La madurez de un mercado requiere equilibrio: el rigor técnico y la pasión estética no son excluyentes, sino complementarios.
Hablar abiertamente de cotizaciones, tasaciones, procedencia y condiciones de venta no degrada la experiencia artística; al contrario, la profesionaliza. La transparencia beneficia al conjunto del sistema: cuando existen datos confiables sobre la trazabilidad y autenticidad de las obras, se fortalece la confianza entre artistas, galerías, compradores e instituciones, señaló Ortiz Vidal.
El abogado y coleccionista José Luis Puricelli remarcó esta visión integral: “Coleccionar no consiste únicamente en adquirir obras. Es una forma de preservar la cultura, descubrir artistas y comprender el mercado. Es necesario distinguir entre valor cultural, histórico, simbólico y económico.”
En un país como la Argentina, donde el patrimonio incluye figuras fundamentales de las vanguardias y la modernidad latinoamericana, documentar y conservar las piezas es también un compromiso con la memoria cultural colectiva.
Los legados, un tema que estuvo presente en todo el ciclo de charlas volvió a tomar fuerzas cuando la charla derivó alrededor de la desaparición de una generación de coleccionistas que desempeñó un papel clave en la construcción del mercado del arte contemporáneo. Una pregunta se impuso: ¿Hasta qué punto las generaciones más jóvenes se implicarán en el coleccionismo de la misma manera? “Quizás sea el fin de los legados como los conocemos” aventuró Nahuel Ortiz Vidal.
Ante la proximidad de una nueva edición de arteba –que celebra 35 años de trayectoria–, Cecilia Remiro destacó el valor pedagógico de la feria: “Hoy en día no solo se compra la obra de un artista. Las ferias han dejado de ser únicamente un lugar de compraventa para convertirse en espacios de formación y articulación. El desarrollo de un coleccionismo sólido exige políticas de largo plazo y plataformas de articulación”.
Nahuel Ortiz Vidal significó que el coleccionismo y la escena de galerías en Argentina poseen un gran reconocimiento histórico y calidad autoral, pero enfrentan mayores desafíos de inserción en el circuito global.
El desafío consiste en construir una cultura en la que la pasión conviva con el rigor, la curiosidad con la investigación y el interés por el valor económico con el respeto por el valor cultural.
Continuidad e internacionalización del ciclo
Durante la jornada, Claribel Terré Morell, creadora de este ciclo público, confirmó la continuidad de los encuentros para el próximo año en el Museo Nacional de Arte Decorativo. Las futuras reuniones seguirán contarán con la moderación conjunta de Terré Morell y Hugo Pontoriero, director del museo, en colaboración con la revista Be Cult e Ingot Resguardo.
Asimismo, se anunció el lanzamiento de "Obras en movimiento", un nuevo programa de marcado carácter internacional, dirigido por Terré Morell y organizado en conjunto con Oficina de Proyectos que se une a "Secretos de Coleccionistas", centrado en el derecho del arte y la cultura que comenzará a finales de noviembre con un formato híbrido que conectará en simultáneo tres eventos celebrados en tres países en una misma conversación.
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