Un grave accidente ferroviario en Urda (Toledo) entre un tren AVE de Renfe y uno de la compañía Iryo ha sacudido a España la mañana de este miércoles. Las primeras informaciones cifran en al menos 68 los fallecidos, según el Gobierno de Castilla-La Mancha. El siniestro ocurre, además, tan solo nueve meses después del descarrilamiento de dos trenes de las mismas compañías en Adamuz (Córdoba), que era hasta el momento el mayor desde 2013, con 46 fallecidos. El precedente es el choque del Alvia que conectaba Madrid con Ferrol, que se salió en una curva en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, por exceso de velocidad y en el que murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas.

El peor siniestro de la historia ferroviaria en España fue el de Torre del Bierzo (León) del 3 de enero de 1944, un choque dentro de un túnel entre un tren correo, una locomotora en maniobras y un tren de mercancías, que dejó una cifra oficial de 78 muertos, pero cuya cifra real se cree que fue ocultada por el régimen franquista. Otros siniestros con un alto número de víctimas ocurrieron en El Cuervo (Sevilla) el 21 de julio de 1972, cuando un choque frontal entre un ferrobús que cubría la ruta Cádiz-Sevilla y un tren expreso procedente de Madrid provocó 86 fallecidos y 112 heridos; y en el Metro de Valencia el 3 de julio de 2006, cuando el descarrilamiento de un convoy de Metrovalencia debido a la alta velocidad en una curva provocó 43 muertos y 47 heridos.

- El 20 de enero de 2026, un tren de Rodalies que circulaba entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona) descarriló al topar contra un muro de contención que había caído sobre la vía por el desgaste generado por unas fuertes lluvias, provocando la muerte del maquinista, Fernando Huerta, un joven sevillano de 27 años que se encontraba en la capital catalana completando su periodo de prácticas en Renfe. En el accidente se registraron 37 heridos, la mayoría de ellos en el primer vagón, que recibió la mayor parte del impacto contra el muro.

- El 18 de enero de 2026, a las 19.43, el tren de Iryo 6189, que había partido de Málaga con ocho coches y 294 personas a bordo en dirección a Madrid, y el Alvia 2384, proveniente de Madrid con destino a Huelva y 187 pasajeros en cuatro coches, chocaron a la altura de Adamuz, al noreste de Córdoba, dejando un total de 46 fallecidos. La hipótesis central apunta desde el principio a una rotura de vía en el kilómetro 318,681 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, la misma donde ha ocurrido el accidente de este 28 de octubre. Un informe de la Guardia Civil certificó la rotura de la vía un día antes de la colisión entre los trenes. Actualmente, el juzgado de Montoro (Córdoba) investiga un posible delito de homicidio y lesiones imprudentes.

- El 24 de julio de 2013, un tren que cubría la línea Madrid-Ferrol descarriló al tomar la curva de “A Grandeira” (Angrois) —en las inmediaciones de Santiago de Compostela— dejando un saldo de 80 víctimas mortales y más de un centenar de heridos. Fue el primer accidente mortal en España ocurrido en una línea de alta velocidad. En el convoy, formado por ocho vagones y dos máquinas, viajaban 218 pasajeros y cuatro tripulantes. En el caso de Angrois, el maquinista fue condenado en primera instancia por el exceso de velocidad con el que llegó a la curva de A Grandeira ―donde debía pasar de 200 a 80 kilómetros por hora―. En enero de 2026, casi 13 años después del suceso, la Audiencia de A Coruña confirmó la condena a dos años y seis meses de cárcel al maquinista del Alvia, Francisco Garzón, por 79 delitos de homicidio y 143 delitos de lesiones, pero absolvió al exdirector de seguridad en la circulación de Adif, Andrés Cortabitarte, sobre el que había recaído la misma pena.

- El 23 de junio de 2010, un tren de cercanías arrolló a 25 personas, 13 de ellas murieron y otras 14 resultaron heridas. Ocurrió en la estación de Castelldefels (Barcelona). El accidente se produjo sobre las 23.23, cuando las víctimas, junto a un grupo de personas, todos inmigrantes, se dirigían a celebrar la verbena de Sant Joan y pasaron de un andén por mitad de las vías, en lugar de utilizar el paso subterráneo. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Gavà acordó un mes después el archivo de las diligencias abiertas a raíz del accidente al considerar que no existieron indicios de ningún hecho delictivo.

- El 3 de julio de 2006, un descarrilamiento del convoy del metro de Valencia causó 43 muertos y 47 heridos. El convoy UTA 3736 de la línea 1 del metro, la más antigua de la ciudad, descarriló sobre las 13.02 y se volcó en una curva en la estación de Jesús, en el corazón de la ciudad. Circulaba a 81 kilómetros por hora, el doble de lo permitido. Las primeras pesquisas se centraron en un informe de un perito que achacaba el accidente al exceso de velocidad, a que el tren carecía de taras previas y señalaba como único responsable al maquinista muerto, pero la causa quedó archivada en un primer momento. En 2014 se ordena la reapertura de la investigación. Atenazada por graves fallos, y después de tres archivos, la investigación culminó en 2020 con un acuerdo entre la Fiscalía y ocho exdirectivos de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana acusados. Cuatro salieron incólumes y el resto aceptó una pena de 22 meses de cárcel que les libró de entrar en prisión por no tener antecedentes.

- El 3 de julio de 2003, un nuevo siniestro ferroviario acaeció en Chinchilla (Albacete); un Talgo con 86 personas a bordo ―cuatro trabajadores ferroviarios y 84 pasajeros― chocó frontalmente con un tren de mercancías ―con dos maquinistas a bordo―, mientras ambos circulaban por un tramo de vía única sobre las 21.40. Fallecieron 19 personas; los heridos fueron 38. Según una investigación posterior, el accidente en Chinchilla se produjo porque el factor de circulación dejó el semáforo de salida de la vía en que se encontraba el Talgo en verde, cuando venía el de mercancías en sentido contrario, procedente de Murcia.

- El 31 de marzo de 1997, el Intercity Miguel de Unamuno, que cubría la línea Barcelona-Hendaya, descarriló en Uharte-Arakil (Navarra). El saldo fue de 18 muertos y 100 heridos. El mortal accidente ocurrió hacia las 19.45 junto a la estación de Uharte-Arakil, a 35 kilómetros de Pamplona. El tren se componía de cuatro vagones y, como no tenía parada en Uharte-Arakil, su velocidad era elevada, 137 kilómetros por hora, en lugar de los 30 establecidos. Varios vagones del convoy volcaron, saliéndose de la vía a escasos 30 metros del apeadero de la estación del pueblo.

- El 28 de febrero de 1995, un descarrilamiento de un convoy de la compañía Ferrocarriles Vascos en las proximidades del cauce del río Ego (Gipuzkoa) provocó la muerte de cinco personas y dejó 43 heridos.

- El 17 de noviembre de 1994, murieron los siete ocupantes de una ambulancia —entre ellos dos bebés— al ser arrollado el vehículo por una locomotora en un paso a nivel con semibarrera cerca de la localidad de Gádor (Almería).

- El 2 de agosto de 1993, dos trenes de FEVE colisionaron y, posteriormente, se incendiaron, en un túnel próximo a la localidad asturiana de Vega de Anzo, provocando la muerte de una docena de personas y siete heridos de diversa consideración. Uno de los trenes era un mercancías que cubría la línea San Esteban de Pravia-Oviedo y el otro, un convoy de pasajeros que hacía el trayecto Soto de Luiña-Oviedo.

- El 3 de julio de 1990, seis personas murieron y ocho resultaron heridas al chocar el Intercity Zaragoza-Madrid, a la altura de las localidades madrileñas de Alcalá de Henares y Torrejón, contra una viga suelta de un mercancías que iba en sentido contrario.

- El 6 de septiembre de 1989, cinco personas murieron y 44 resultaron heridas al chocar el Talgo Madrid-Gijón con un mercancías en Arévalo (Ávila).

- El 25 de marzo de 1988, un autocar que transitaba por un paso a nivel sin barreras en Juneda (Lérida) fue arrollado por un tren de la línea Zaragoza-Barcelona. Entre las 15 víctimas mortales había 10 niños, cuatro maestras, una de ellas embarazada, y un conductor.

- El 3 de marzo de 1988, un total de ocho muertos y 30 heridos al chocar en la estación de Valladolid los expresos Cantabria y Costa Vasca que, procedentes de Madrid, se dirigían a Santander y Bilbao, respectivamente. A uno le fallaron los frenos.

- El 30 de octubre de 1984, nueve personas fallecieron y otras 28 resultaron heridas al chocar frontalmente, en el término de Villajoyosa (Alicante), un tren FEVE en pruebas y un automotor con viajeros.

- El 9 de noviembre de 1981, 11 personas murieron y 35 resultaron heridas de diversa consideración al colisionar un ferrobús contra la trasera de un camión remolque cargado de arena que quedó parado en la vía por causas desconocidas. Sucedió a 10 kilómetros de Huesca capital.

- El 24 de septiembre de 1980, el tren Madrid-Valencia arrolló a un autobús en un paso a nivel de la localidad valenciana de Chirivella, que tenía las barreras levantadas. Las víctimas mortales fueron 27, los heridos, 40.

- El 15 de julio de 1980, un choque frontal del Talgo que cubría la línea Barcelona-Madrid con un mercancías dejó 17 muertos y 22 heridos. El último tren se encontraba parado a la entrada de la estación de Torralba del Moral, en Soria.

- Tras el descarrilamiento del Talgo Madrid-Cádiz cerca de Manzanares (Ciudad Real), el 15 de diciembre de 1978, hubo 13 muertos y 15 heridos.

- El 1 de marzo de 1977, un tren procedente de Martorell impactó contra un automotor que había salido de Barcelona. Ocurrió en Corbera de Llobregat, en la provincia de Barcelona, y hubo 22 muertos y 87 heridos.

- El 21 de julio de 1972, murieron 77 personas y 103 resultaron heridas tras la colisión entre el ferrobús Cádiz-Sevilla y el expreso Madrid-Cádiz. Se le conoce como el accidente de El Cuervo.

- El 9 de agosto de 1970, dos ferrocarriles de vía estrecha que cubrían la línea Plentzia-Bilbao chocaron de frente en Urduliz (Bizkaia). Hubo 33 muertos y más de 200 heridos.

- El 3 de enero de 1944, fallecieron entre 500 y 800 personas en el choque del tren correo expreso 421 con una locomotora en maniobras, en Torre del Bierzo (León). La censura franquista ocultó las cifras reales. Renfe contabilizó oficialmente 78 muertos y 75 heridos.

Renfe ha activado el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares y ha puesto a disposición el número 900 10 10 20. Iryo, por su parte, ha habilitado el 900 001 403. El Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha activado el 900 122 112.