Todo en el acuerdo del PP y Vox para las listas al Senado es inédito. Pero el punto que más ha sorprendido es que los populares no concurran por primera vez en determinadas circunscripciones. Son tres: Lleida, Tarragona y Gipuzkoa. Un día después de conocerse el contenido del pacto, Alberto Núñez Feijóo ha justificado no presentar candidaturas en esas tres provincias bajo la premisa de que su formación no tenía posibilidades de lograr escaños, según los sondeos. En concreto, sobre las demarcaciones de Cataluña, donde Génova había puesto el foco con Xavier García Albiol por Barcelona al Congreso, el líder de los populares ha insistido en que nada cambia: “¿El Partido Popular ya no es una referencia por renunciar a lo que no tiene?”.
En una entrevista en Onda Cero ofrecida este martes, Feijóo fundamenta la decisión en las encuestas. “No he renunciado a ningún senador”, apostillando que no había forma de lograr escaños en la Cámara alta. “Lo que quiero es un diputado en Lleida, Tarragona y Barcelona”, ha alegado, en referencia al Congreso. Respecto a Gipuzkoa, donde el joven mediático Jon Echevarría concurre por esa provincia a la Cámara baja, el líder del PP ha esgrimido que donde realmente tiene “la oportunidad” de conseguir un asiento es en el Congreso. En las elecciones de 2023, se quedaron sin diputado por la circunscripción guipuzcoana. “Nadie puede renunciar a lo que tiene. Es un punto de acuerdo táctico”, ha remachado, asegurando que no habrían tomado esta decisión de no ser por la alianza previa de izquierdas.
La decisión de apostar por el acuerdo se produce a raíz de intentar frenar a la coalición Senado de Progreso, integrada por las siglas de PSOE, de Frente Amplio y de otras fuerzas de izquierdas. El plazo para presentar coaliciones finalizó el 16 de octubre y los partidos del Gobierno registraron la marca rozando la medianoche. Desde entonces, el PP y Vox mantuvieron conversaciones para encontrar una fórmula conjunta que les permitiera una mayoría absoluta o incluso los tres quintos de la Cámara alta, que ya no podía ser una coalición porque había terminado el plazo para presentarlas. Feijóo ha explicado que no ha tenido más remedio que acordar con los ultras para “responder” a esa “coalición de desesperados” fraguada por el bloque de izquierdas.
En virtud del acuerdo, los dos partidos se coordinan en un total de 31 circunscripciones. El PP renuncia a presentarse en tres provincias (Gipuzkoa, Girona y Tarragona), mientras que Vox no se presentará en otras seis provincias (Cádiz, Valencia, Castellón, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Baleares). Lo que ocurre es que, en el caso de las islas, las provincias se dividen en varias circunscripciones (Gran Canaria, Tenerife, El Hierro, Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y La Gomera, Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera). Así que Vox se retira de seis provincias, que suman 14 circunscripciones. Además, la formación de Santiago Abascal ha impuesto a candidatos “independientes” en las listas del PP en las demarcaciones donde ha renunciado a concurrir.
Eso sí, Feijóo ha argumentado que, a través del plan diseñado, cada formación mantiene su autonomía. “La respuesta no pasa por la coalición, no pasa por la disolución ni fusión, pasa por establecer un punto de encuentro”, ha esgrimido. “Hay dos papeletas, seguimos siendo dos partidos muy distintos, con programas distintos”. Y ha puntualizado que el PP sigue siendo un partido de “centro derecha, reformista”, mientras que los ultras, una formación “rupturista”.
El líder de los populares ha aclarado que la cesión de senadores autonómicos queda fuera del acuerdo, aunque ha deslizado que es la opción que habría preferido. Feijóo también se ha referido a los candidatos “independientes” de los ultras, que en realidad tienen perfiles muy vinculados a los de Abascal. “Si en esas seis no van papeletas como independientes de Vox, votantes de Vox no hubieran votado al PP”, ha sostenido.
Disturbios en Barcelona
Feijóo ha propuesto elevar las penas por la convocatoria de disturbios en redes sociales y recuperar la agravante de las penas por hacerlo con la cara tapada, algo que ya queda bajo el paraguas del artículo 22.2 del Código Penal, que considera circunstancia agravante ejecutar un hecho “mediante disfraz”. Su compromiso para el 29-N llega tras las protestas violentas registradas en Barcelona, en las cuales quiere centrar su mensaje de campaña. “Tengo que ser el garante del orden público en las calles de mi país”, ha señalado, en caso de ser investido presidente del Gobierno tras las elecciones generales.
Sobre Ceuta, el candidato del PP ha asegurado que, si llega a La Moncloa, desclasificará “toda la información” del CNI y de la Policía. “Estoy convencido de que nos están mintiendo”, ha dicho en referencia al Ejecutivo de Sánchez. “Yo hubiese actuado con Marruecos con la firmeza que exige ser presidente del Gobierno. No tengo ningún compromiso con Marruecos”, ha insistido.





