La propuesta de Más Madrid para que sea Ada Colau quien lidere el Frente Amplio en la izquierda encabezando la lista por Barcelona comenzó a despejar este miércoles la principal incógnita en el espacio político. El anuncio a primera hora de la tarde sorprendió y revolvió un rato al resto de partidos. Izquierda Unida celebraba en esos momentos una reunión de su coordinadora federal bastante crítica y más por la forma que por el fondo —el propio Antonio Maíllo respaldó a Colau después ante los medios—, el enfado fue palmario en todos, también Comuns y Movimiento Sumar, que salieron a reclamar que cualquier acuerdo sea “compartido y global”. Varias fuentes interpretan que nada será oficial hasta que no esté todo cerrado. Y las organizaciones insisten en que faltan cuestiones por atar que no son menores: desde los puestos en las listas hasta los acuerdos económicos dentro de la coalición. Pero todo se acelera y puede cerrarse en las próximas 24 o 48 horas. La candidatura de la exalcaldesa de Barcelona, que cuenta dentro de IU con más apoyos que García, reabre en cualquier caso el debate recurrente sobre el encaje de Podemos. Esta era una condición indispensable de Colau para entrar en la coalición.
Irene Montero, como candidata de su partido a la Presidencia, ha pedido dirimir el liderazgo en unas primarias conjuntas que se celebren los días 14 y 15. El plazo para registrar la coalición termina el 16, y nadie quiere llegar sin haber designado esta misma semana a su referente, la persona que se medirá a Sánchez, Feijóo y Abascal en los debates. El Frente Amplio, la marca bajo la que se organizan los partidos de Sumar en el Gobierno para las generales del 29 de noviembre, es el único que no tiene aún candidato; la presión arrecia y la sensación es la misma dentro y fuera: van muy tarde y el espectáculo público no ayuda.
“Hasta que no esté todo cerrado, es difícil decir que solucionas una de las partes”, explica en privado una fuente cercana a las negociaciones en Cataluña, convencida de que será la exalcaldesa de Barcelona quien se eche a la espalda el peso del liderazgo. Podemos, de momento, no entra a valorar los comunicados de Más Madrid, insiste en las primarias y reconoce conversaciones con Colau desde hace tiempo.
El partido de Mónica García, que ha sonado con fuerza estos días para liderar el espacio, asegura en un comunicado que, “en línea” con lo que llevan años trabajando, apuestan ahora por una “candidatura coral en la que la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sea la aspirante a la presidencia del Gobierno y encabece la lista por la capital catalana”. Colau todavía no se ha pronunciado al respecto, pero Comuns, su partido, evita dar por cerrada la negociación y recalca que sigue conversando para alcanzar un acuerdo global.
La formación catalana admite que el anuncio del grupo madrileño les ha cogido por sorpresa, sobre todo porque las coordinadoras nacionales de Comuns, Gemma Tarafa y Candela López, han estado negociando este miércoles en Madrid el futuro de la coalición y aún no había ningún pacto sobre todos los extremos. La pugna lleva días librándose en los medios. El partido celebró el lunes una ejecutiva en la que se decidió impulsar a Colau como cabeza de cartel de Frente Amplio, como número uno en las listas de Madrid, y al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, primero por Barcelona. A eso, Más Madrid respondió que debían ser ellos los que liderasen y conformasen la lista en su comunidad y en otra reunión posterior, Comuns se movieron para proponer a Colau en Cataluña seguida de Urtasun. Pero sin decidir el liderazgo estatal, señalan fuentes próximas a la formación.
La propuesta catalana implicaba que el espacio en las listas de la capital quedaba para Mónica García e Irene Montero reducido en el caso de confirmar la confluencia, porque el reglamento electoral obliga a presentar listas cremallera. Estas fuerzan desde 2024 a alternar hombres y mujeres de forma sucesiva en toda la candidatura. Parte de los Comuns entienden el movimiento de los de García como una forma de marcar posición de forma anticipada y garantizar una mayor presencia de su líder durante la campaña, además de un intento por garantizarse el resto de puestos de salida. “No responderemos a informaciones que se están haciendo públicas sobre las negociaciones”, dice una portavoz de los catalanes al respecto. La consecuencia es que Urtasun, que contaba desde hace semanas con hacer tándem con García, cae al segundo puesto de la lista de Barcelona. “Es un activo muy importante y le necesitamos”, remarca un compañero de Cataluña. Algunas fuentes aseguran que estaba todo bastante encarrilado hasta que Colau reapareció después del verano, tras haber rechazado hace unos meses la propuesta de encabezar, y que su movimiento ha trastocado todo. “Ada será lo que quiera ser”, reconocía una voz veterana de su partido hace unos días.
En Madrid, Mónica García, hasta ahora candidata a la Asamblea regional, propone encabezar la papeleta junto a Emilio Delgado, Tesh Sidi y Eduardo Rubiño, según confirman también fuentes de la dirección del partido. Consultado por EL PAÍS, Delgado asegura que ha mostrado su disposición para ocupar la responsabilidad que consideren oportuna. “No hay nada cerrado y quiero ser absolutamente respetuoso con las negociaciones que se están manteniendo para no alimentar el ruido y la imagen de baile de sillas que acostumbra a dar la izquierda”, añade el diputado autonómico. Precisamente, el sector afín a Delgado, crítico con la dirección, era de los que más recelaban de la idea de una candidatura encabezada por la ministra de Sanidad y los últimos movimientos dejan sin resolver los planes para las autonómicas.
“Ada es una magnífica candidata”, ha sostenido a última hora de la tarde el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo. “Es una persona que simboliza de una forma muy evidente y muy sólida esa lucha por la dignidad y por el acceso al derecho humano a la vivienda”, ha defendido el dirigente, destacando la importancia de su perfil activista (el que la llevó a la política) para dar la batalla en una campaña donde este será el elemento central del discurso en la izquierda, más con una huelga general convocada el día 11 de noviembre espoleada por las protestas desatadas con el desahucio de la anciana Maricarmen Abascal, que ha fallecido este miércoles a los 87 años sin haber podido regresar a su casa porque permanecía hospitalizada desde el día del lanzamiento. Con este contexto de movilización de fondo, las conversaciones se multiplican en la izquierda para tomar decisiones de forma inmediata.



