Cuando le preguntaron qué la había ayudado a llegar a los 110 años, Florence Pomerantz habló del amor de su familia. Para esta residente de Los Ángeles, California, seguir compartiendo la vida con sus seres queridos tiene un valor especial.
“Sin duda, ha sido el amor de mi creciente familia. No quiero perderme nada”, expresó, según recogió el medio LongeviQuest.
Pomerantz cumplió 110 años el 14 de octubre de 2026. Para celebrarlo, regresó a un lugar que conserva uno de sus recuerdos más importantes: The Hollywood Roosevelt, el hotel donde se casó con Maurice Pomerantz en 1948.
Un cumpleaños en el mismo hotel donde se casó
Entre aquella boda y la celebración de su cumpleaños transcurrieron 78 años. El hotel volvió a ser el escenario de un encuentro familiar, esta vez para acompañarla en una fecha que reunió más de un siglo de historia personal.
Florence había llegado a Los Ángeles en 1947, después de dejar Chicago, la ciudad donde nació. En julio del año siguiente se casó con Maurice.
La vida que comenzaron juntos cambió poco después. Maurice murió en 1952, y Florence quedó a cargo de sus dos hijos, Mark y Ron, a quienes crió como madre soltera.
El hotel hizo eco de este evento y en sus redes sociales agradecieron la presencia de Florence. "En julio de 1948, Florence Rattner Pomerantz se casó con su marido, Maurice, aquí en The Hollywood Roosevelt. El pasado fin de semana, 78 años después, regresó con su familia para celebrar su 110 cumpleaños", manifestaron.
Y agregaron: "Feliz 110 cumpleaños, Florence. Gracias por hacer nuestra historia parte de la tuya, y por volver a hacer otro hermoso recuerdo".
Cómo fue su infancia en Chicago
Florence nació el 14 de octubre de 1916, hija de Morris Rattner y Rose. Su madre murió durante la pandemia de gripe de 1918, cuando ella era muy pequeña.
Tenía una hermana, Sue, y dos hermanos, Max y Bernie. Más adelante, su padre se casó con Sarah Mold, con quien tuvo otros tres hijos: Richard, Jules y Madelyn.
Su infancia estuvo vinculada al negocio familiar. Morris era comerciante y tenía una tintorería; la familia vivía en el piso situado encima del establecimiento.
Los recuerdos de esa etapa forman parte de una trayectoria que comenzó en Chicago y continuó en California. Fue en Los Ángeles donde Florence se casó, crió a sus hijos y desarrolló su actividad laboral.
Más de cinco décadas de trabajo y una larga participación comunitaria
Además de ocuparse de sus hijos tras enviudar, Pomerantz dirigió un negocio de alquileres durante más de 50 años, según señaló LongeviQuest.
Su historia también incluye una extensa relación con Hadassah, la Organización Sionista Femenina de Estados Unidos. En 1976 se convirtió en miembro vitalicio de la entidad, un vínculo que se remonta a medio siglo antes de su cumpleaños número 110.
Al recordar su vida, aparecen pérdidas tempranas, una mudanza, la crianza de dos hijos y décadas de trabajo. Sin embargo, cuando llegó el momento de explicar qué significaba para ella seguir cumpliendo años, Florence eligió hablar de los afectos.
La celebración en The Hollywood Roosevelt volvió a unir ese presente familiar con el lugar donde había comenzado su matrimonio. Allí, 78 años después de la boda, compartió otro momento de su historia con una familia de la que todavía quiere seguir cada paso.
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