El reclamo de los fondos buitre por la estatización de YPF en 2012 que llegó a transformarse en una condena a pagar US$16.000 millones quedó a un paso de quedar como un mal recuerdo.

La jueza Loretta Preska, que durante décadas tramitó la demanda en los tribunales de Nueva York incorporó una resolución al expediente que incorpora las consecuencias del fallo favorable para el país de la Cámara de Apelaciones neoyorkina de marzo pasado, que anuló su propio veredicto de primera instancia.

Así, la historia del multimillonario reclamo de los fondos buitre se consideraron afectados por la estatización de la petrolera durante el gobierno de Cristina Kirchner -el mayor en la historia contra Argentina y contra cualquier país en tribunales estadounidenses que llegó a tener un fallo a favor, quedó en una instancia final, que sólo podría ser revertida por una muy improbable intervención de la Corte estadounidense.

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DS

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