Si la nostalgia es "el dolor de una vieja herida", no existe una palabra para describir el sentimiento que forma parte del aire del entrenamiento de la Selección. Pasadas las cinco de la tarde, Lionel Messi se sentó en el histórico vestuario del predio de Ezeiza y se cambió por última vez para entrenar con la Argentina. Un rato después, encabezó la salida al campo de juego. Lo secundaban sus laderos de siempre: De Paul y Lo Celso. Un poco más atrás le seguía el futuro nuevo capitán, Cuti Romero, también Dibu, Enzo y Lisandro. Está todo listo, apenas se ajustan detalles para la última función de mañana a las 20 horas en el Estadio Monumental frente a Benín.

Las imágenes del último entrenamiento de Messi

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