La cantante y actriz Jennifer Lopez ha tenido varias propiedades a lo largo de su extensa carrera. Una de ellas es la impresionante finca de Bel Air que compró por 28 millones de dólares en 2016 y que luego vendió por 34 millones. La historia de su venta, por menos de lo que pedía originalmente, está atravesada por su relación con el actor y director Ben Affleck.
López conoció a Affleck en 2002 y, pronto, se convirtieron en una de las parejas más famosas de Hollywood. Estuvieron juntos hasta 2004, pero ese no sería el final de la relación. En 2022, se casaron en Las Vegas, Nevada, aunque el matrimonio solo duró hasta enero de 2025.
En 2011, la cantante había conocido al coreógrafo Casper Smart. La relación terminaría en 2016, cuando López decidió comprarle la propiedad de Bel Air a la actriz Sela Ward. A partir de entonces, esta casa construida en los años 40 y rodeada de bosques sería su residencia principal.
En 2023, mientras estaba casada con Affleck, decidió ponerla a la venta. El matrimonio había pagado 61 millones de dólares por una mansión de estilo georgiano contemporáneo en Beverly Hills Post Office, Los Ángeles. Debido a la separación, también pusieron a la venta la nueva propiedad.
¿Cómo es la propiedad de Bel Air?
La mansión de Bel Air, de estilo campestre francés, había sido diseñada por el arquitecto Samuel Marx en 1940 y renovada a lo largo de los años. Entre las construcciones realizadas en esas décadas figuran varios estanques para carpas koi, un anfiteatro con capacidad para 100 personas, un minigolf y una piscina.
La vivienda principal, revestida en piedra, tiene nueve habitaciones, cada una con su propio baño, bar, biblioteca con paneles de madera natural y numerosos espacios pensados para relajarse, con chimeneas, techos altos con vigas a la vista, tragaluces y puertas francesas que dan a varias terrazas.
Un artículo de la revista ¡Hola! destaca la decoración, con sofás tapizados en tonos neutros, lámparas de estilo Sputnik y obras de arte contemporáneo. En un rincón, junto a la cristalera, había un telescopio para contemplar las noches estrelladas.
“Tan amplia y luminosa como el resto de la casa, en la cocina destacan los grandes ventanales y el techo acristalado; está decorada con un estilo provenzal, con muebles de madera en color blanco roto y una gran alacena ubicada junto a una pared de piedra”, describe la revista.
Otro lugar destacado de la casa es la sala de cine, con paredes en color púrpura, decoradas con carteles de películas protagonizadas por López y Affleck.
Luego de la venta de la finca de Bel Air, en febrero de 2025, López pagó 17,5 millones por una mansión, en estilo Hamptons, de 8.600 pies cuadrados y cinco dormitorios en Hidden Hills. Construida sobre 2,6 acres de terreno, tiene piscina, spa, casa de húespedes, establo, huertos e invernadero. En el interior, destacan un cine privado, una sala de masajes y un gimnasio.
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