El rey, Felipe VI, ha aprovechado el brindis en la cena de Estado en su viaje a Finlandia, en el otro confín de la Unión Europea, para insistir en la defensa de la frontera exterior comunitaria. “Necesitamos una Europa fuerte y decidida”, ha continuado Felipe VI antes de añadir que la frontera exterior de la UE “es una” y que hay que afrontar las amenazas “vengan de donde vengan” porque lo son para todos los Estados miembros, en una alusión al resto de socios y aliados a cuenta de la crisis con Marruecos por Ceuta y desde Helsinki, la capital de un país que siente la amenaza rusa a la vuelta de la esquina.
“Los eventos de Ceuta han puesto a España ante una inmensa presión”, ha reconocido el presidente del país nórdico, Alexander Stubb. “Ningún país debe ser dejado de lado” ante una situación como la del 30 y 31 de julio pasado, ha continuado el presidente finlandés, que ha querido dejar patente, con voz y semblante solemne, la “solidaridad plena” de Finlandia con España.
En un guiño a las particularidades del Báltico, Felipe VI ha aprovechado este momento de máxima tensión en la región —hace un par de días Lituania cerró su espacio aéreo por la intrusión de un dron ruso— para animar a que Europa sea “resiliente” y “consciente de sus alianzas (...) para no quedarse atrás respecto de otras regiones”. Hay que asumir liderazgos, tiene que crecer la productividad, la conectividad, la innovación, ha dicho. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha dicho en el foro económico previo a la cena de gala que es importante “reforzar los lazos económicos” porque eso hará una UE “más fuerte”. Algo “esencial”, ha continuado, en los tiempos que corren.
El Rey ha explicado que Europa “no puede quedar al albur de decisiones ajenas”, en un contexto en el que las injerencias desde terceros países llevan años produciéndose y en el que los aliados ya no se fían de su histórico valedor: Estados Unidos.
Son mensajes que Felipe VI no solo ha lanzado a Stubb, mandatario de un país aliado que comparte 1.300 kilómetros de frontera con Rusia, amenaza número uno en la región del Báltico, sino también al resto de socios y aliados en Bruselas. “Españoles y finlandeses somos frontera exterior de la UE. No digo fronteras —en plural— sino frontera. Nuestra frontera es una y la misma para todos los ciudadanos de la Unión, y las amenazas, vengan de donde vengan y tengan la intencionalidad que tengan, lo son para todos los Estados miembros”, ha dicho el Rey antes de la cena de gala ante un centenar de personas. De hecho, Europa encara ahora una serie de elecciones en países clave del conjunto comunitario —España, Francia, Italia, Polonia— en las que Rusia podría extender sus tentáculos intentando sembrar el caos.
La tensión en los flancos este y sur de la OTAN es palpable. Desde el pasado verano, drones rusos tantean la fuerza de respuesta de la OTAN penetrando en su espacio aéreo. Hace poco más dos meses, la entrada masiva de más de 80.000 migrantes en Ceuta a través de la frontera marroquí se ha interpretado como un acto de guerra híbrida. En este viaje, ambos jefes del Estado han puesto en el corazón de sus discusiones precisamente la defensa de las fronteras exteriores de la UE. Por eso el Rey insiste: “La protección de nuestra frontera común compete a toda la Unión, en un ejercicio solidario y eficaz, que interesa y beneficia al conjunto”.
El viaje de Estado de los Reyes, que esta mañana han mantenido agendas separadas —la Reina ha visitado la escuela de Käpylä, donde se imparten clases de español, mientras el Rey se ha reunido con autoridades nacionales y locales— se cierra mañana con la visita a la base de Rovaniemi (Laponia) donde la OTAN proyecta su fuerza terrestre para el Ártico, una zona en clara disputa con Rusia, pero también con China. “Compartimos nuestra visión de la seguridad”, le ha dicho a Stubb, con quien esta mañana ha mantenido una reunión bilateral en cuyo centro ha estado la cuestión fronteriza. “La seguridad ahora en el sur de España es igual de importante” que en el norte, ha reconocido esta mañana el liberal.
Felipe VI ha presumido en la cena (en la que se han hecho guiños a la comida nórdica: sopa de hinojo, crema de boletus y aceite de bayas de enebro y salsa de mantequilla ahumada) de que España colabora con la OTAN en misiones para defender el flanco Este de la UE en Letonia, en Eslovaquia, en Rumania... El Gobierno de Pedro Sánchez se ha comprometido con la Alianza a aportar efectivos para la misión de la OTAN con base en Rovaniemi, puerta del círculo polar ártico y escenario de, presumiblemente, futuras disputas.

