Dentro de un mes se celebrarán en España elecciones parlamentarias, adelantadas tras una derrota en el Congreso del partido en el gobierno. El prólogo de los comicios está siendo enormemente convulso, fruto de la política de Pedro Sánchez, perdedor hace tres años pero capaz de formar gobierno gracias a sus alianzas con partidos independentistas catalanes y vascos, incluido Bildu, heredero de la organización terrorista ETA.
A cambio de su apoyo, Sánchez tuvo que remunerar a dichas organizaciones con las más variadas dádivas, desde amnistiar contra sus promesas electorales a los nacionalistas catalanes, hasta facilitar la excarcelación de gran parte de los antiguos asesinos de ETA. También hubo concesiones económicas al gobierno autónomo catalán, una alianza entre la facción local del PSOE (PSC) y la independentista Esquerra Republicana de Catalunya.
La debilidad de Sánchez ha sido la característica de este gobierno ahora en caída libre. Sus políticas han dividido a su propio partido, aunque la protesta interna continúa prudentemente agazapada. El gobierno ha sido incapaz no ya de aprobar, sino de presentar un solo presupuesto del Estado durante toda la legislatura, en contra de sus obligaciones constitucionales. Y dada su dificultad para aprobar proyectos de ley acabó anunciado que gobernaría sin el parlamento, cosa que así ha sucedido. Ahora pretende hacerlo incluso contra él.
El desvarío de Sánchez ha llevado al propio Felipe González y varios ex dirigentes socialistas a declarar públicamente que no le votarán. Incluso algunos confiesan su tentación de hacerlo a la derecha aún en desacuerdo con sus políticas, pero en defensa de la democracia. Lo que me recuerda la confesión que un excelente intelectual argentino crítico con la alternativa a los Kirchner, a los que detestaba, me confesó tras las elecciones en su país. “Hice una cosa que pensé que no haría nunca en mi vida: Voté a Milei”.
El currículo profesional, personal, familiar y político del actual presidente del gobierno español no es muy edificante. Acusado de plagiar su tesis doctoral para solicitar una plaza de docente en una universidad privada, su currículo profesional era casi desconocido hasta que se hizo con el poder del partido. Casado con la hija de un empresario de saunas sexuales, la sombra de explotar la prostitución ha afectado a su familia política. Ya en el poder, su esposa ha sido procesada y será sometida en breve a juicio, acusada de serios delitos. Y su hermano fue condenado ya también por tráfico de influencias.
Mientras tanto, quien fuera el primer secretario de organización de su partido, todopoderoso ministro de Transportes, está en la cárcel condenado a 24 años por corrupto. Su sucesor disfrutó también de prisión preventiva durante meses, a la espera de juicio acusado de dirigir una organización criminal. Una de sus probables integrantes de la misma, militante socialista, llegó a ser alto cargo en la empresa nacional de Correos y está imputada ahora por amenazar y tratar de eliminar (cualquier cosa que eso signifique) a la juez instructora del caso contra el hermano del presidente.
Todas estas acusaciones, incluso las que ya han sido sancionadas mediante sentencias, han llevado a Sánchez y su gobierno a acusar al sistema judicial de Lawfare: una guerra contra el poder ejecutivo. Pero la realidad es que la independencia judicial, junto con la prensa no sobornada por el gobiern, han sido los defensores de los derechos democráticos contra la ofensiva del ejecutivo.
En estas circunstancias el adelanto electoral se lleva a cabo en medio de tres escándalos que conturban la continuidad de la estabilidad democrática. Uno de ellos, la escasez de viviendas asequibles a las clases medias, y la incapacidad e indolencia del gobierno para hacer frente a la situación. Se trata de un fenómeno europeo al que contribuye el aumento poblacional por la inmigración, la extensión del turismo y la fuga desde los pequeños pueblos hacia las grandes ciudades.
En lo que va de siglo, España ha pasado de tener poco más de 40 millones de habitantes a 50 millones. En el mismo periodo ha duplicado el número de turistas que recibe de 50 a 100 cien millones anuales. Los cálculos más optimistas dicen que hay cuando menos un déficit de 750.000 viviendas y durante los ocho años de gobierno de Sánchez apenas se construyeron 80.000 viviendas protegidas, públicas o más probablemente privadas pero con ayudas públicas. La inoperancia sanchista es patente y ahora se culpa a la especulación privada y a los fondos buitres de la situación.
Para desgracia del presidente, su propia esposa es tenedora de varias viviendas a las que ha subido el precio de alquiler de manera recurrente. Y el compañero de la hasta el viernes portavoz parlamentaria del PSOE es un empresario que gestiona más de 30 viviendas de lujo y ninguna social. La portavoz ha dimitido de todos los cargos en el partido una vez que la prensa desveló su doble moral, bastante común en toda la organización.
Por lo demás el gran problema de la vivienda es que ante la escasez de oferta los precios han subido desproporcionadamente durante el actual periodo gubernamental y una tercera parte de los jóvenes españoles menores de 30 años continúa viviendo con sus padres .
La segunda cuestión que calienta el ambiente es la llamada ley de nietos. Durante el gobierno del que fuera presidente Rodríguez Zapatero, miembro del grupo de Puebla y amigo íntimo de los dirigentes de la dictadura venezolana, se aprobó una ley por la que se facilitaba la concesión de la nacionalidad española a los descendientes de los exiliados tras la guerra civil, la gran parte de ellos residentes en América Latina. Dicha ley, apoyada inicialmente con el Partido Popular, representante de la derecha, había venido funcionando normalmente.
Pero durante el sanchismo, mediante una trampa administrativa, se extendió la posibilidad de solicitar la nacionalidad española para los nietos, y en algunos ocasiones los bisnietos, no solo de los exiliados, sino también de los emigrantes por motivos económicos hasta 1955. Cerca de dos millones y medio de solicitudes se registraron a este respecto, de manera abundante en Argentina, Venezuela y Cuba (país este en el que el exilio español no fue muy grande).
Hasta la fecha algo más de medio millón de expedientes fueron aprobados y más de 300.000 han sido ya inscritos. Muchos ciudadanos españoles, sin distinción de ideologías, se preguntan como pueden votar a los representantes democráticos de un país quienes no han vivido nunca en él, ni son conocedores de sus necesidades. Otros señalan que el atractivo para los aplicantes es que el pasaporte español es europeo, permite la libre circulación en el continente sin necesidad de visas.
Pero probables irregularidades en la elaboración de los expedientes llevaron al partido de extrema derecha Vox y a una organización social también conservadora a ejercer acciones ante el Tribunal Supremo impugnando los resultados del proceso.
Como consecuencia el Supremo ha suspendido cautelarmente el derecho a voto en las próximas elecciones de unos 160.000 de los inscritos, salvo si son capaces de demostrar que en efecto sus antepasados fueron exiliados por mor de la dictadura . También los partidos de la derecha han advertido respecto a la posibilidad de algún manejo tramposo del voto por correo y alientan a la gente a acudir a las urnas.
El tercer y más preocupante suceso que ensombrece la corrección y moderación necesarias durante la campaña electoral es la invasión de Ceuta en un acto de guerra híbrida, respecto a la cual el comportamiento del gobierno y sus explicaciones sobre el mismo han resultado catastróficos para su imagen. Contrastan las fundadas acusaciones contra Sánchez de abandonar a los ceutíes en esta ocasión con el aprecio y agradecimiento de los ciudadanos no solo de Ceuta y Melilla, sino de toda España, a la reciente visita de lo reyes a ambas ciudades .
Con el pretexto de la vivienda, calentando aún más el ambiente, la Puerta del Sol ha sido victima de una ocupación ilegal que dura ya semanas y cuyos protagonistas han llamado a una huelga general en pleno periodo de elecciones. Ha sido convocada ya por los dos principales sindicatos del país. Todo ello junto con protestas en la sanidad y la educación. está generando desconcierto , confusión, y malestar entre los sectores conservadores y sectores tradicionales de la izquierda. También algunas escenas de violencia de provocadores, tanto fascistas como antifascistas.
Las encuestas dan una victoria amplia de la ultraderecha y la derecha que juntos tendrían hasta 200 diputados; frente a un descalabro del PSOE, y aún mayor de la extrema izquierda. Pero si algo hay que reconocer a Sánchez es su dureza en la defensa de su poder personal que algunos dicen le está llevando, como a Nerón, a quemar Roma. En este caso Madrid.
Madrid no arde todavía, como han ardido París o Bruselas. Pero la ocupación de la Puerta del Sol, la inmundicia y descaro de quienes habitan el improvisado campamento, empiezan a irritar a muchos ciudadanos. De modo que cada día sube la temperatura de la precampaña y continuará aumentado en las semanas venideras.
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