En la previa a la sesión convocada para este miércoles en Diputados, el oficialismo postergó para la semana próxima un plenario de comisiones en el que se iba a tratar el proyecto de Defensa de la Soberanía nacional, la llamada ley Malvinas. A las dificultades del espacio conducido por Martín Menem para reunir las firmas para el dictamen, por los cuestionamientos a los tramos vinculados a la reestructuración del sistema de Defensa, Inteligencia y Seguridad Interior, se sumó la presión de Estados Unidos por las eventuales sanciones a empresas de ese país.
“Por falta de tiempo”, alegaron desde el oficialismo como motivo por el que no lograron destrabar el avance del proyecto, ya debatido en cuatro reuniones de las comisiones de Defensa, Relaciones Exteriores y Legislación Penal, en las que hubo exposiciones de funcionarios, otros invitados de la oposición y algunos cruces con escándalo como los de Juan Grabois con Jairo Guzmán y Germán Martínez con Beltrán Benedit.
Parte de los diputados de los bloques aliados o cercanos al Gobierno plantearon reparos a respaldar los artículos vinculados a la delegación de facultades extraordinarias al Consejo de Seguridad, el rol del Congreso ante acciones militares, el concepto de “infraestructuras críticas” y las penas de prisión de 5 a 12 años para quienes por cuenta, orden o financiamiento de un Estado, organización o agente extranjero intenten interferir en procesos electorales o promuevan actos de violencia o sabotaje, entre otros puntos.
Legisladores de Provincias Unidas y otras bancadas reclamaron dividir el proyecto, para apoyar el agravamiento de las sanciones para las empresas que operan en Malvinas y discutir por separado el resto. Incluso los integrantes de Unión por la Patria se mostraron dispuestos a votar a favor de los primeros 40 artículos. Martínez y Eduardo Valdés se lo propusieron a María Ibarzábal Murphy, la secretaria de Legal y Técnica, en uno de los plenarios. El oficialismo lo rechazó.
A su vez, como contó Clarín, la presión de la administración de Donald Trump sumó una dificultad a la parte menos controvertida en el tratamiento. “Vemos que la ley va a afectar a empresas de Estados Unidos, estamos en contacto con ellas y han recibido notificaciones. Nuestro interés es que no sean afectadas”, transmitieron funcionarios del país del norte. Entre los diputados peronistas circula la hipótesis de que se trata del principal factor por el que Gobierno frenó el debate.
En el bloque libertario ya habían dejado el proyecto afuera del temario de la sesión de este miércoles –figura la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, trazabilidad de medicamentos de alto riesgo, vandalismo rural, discapacidad y endeudamiento familiar- y también pospusieron el plenario de comisiones para el próximo martes.
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