A un año de la elección: el rechazo a Milei es alto, pero sigue unos puntos arriba en intención de voto

Como le ocurrió con la economía, probablemente Javier Milei esperaba para esta altura de su gestión tener mejores números en las encuestas de cara a su reelección. Pero el Presidente se encuentra estancado, en un piso y con saldo negativo. A favor, la oposición sigue sin poder capitalizar esa mayoría crítica y el libertario mantiene una leve ventaja cuando se mide la intención de voto.

La tormenta acecha y la señal de alerta que Javier Milei ya no puede ocultar

Los últimos días de Javier Milei condensaron los rasgos de su matriz conductual. Llamó ladrón a Lula da Silva, pidió sacar a patadas del poder a Pedro Sánchez, a un periodista español le dijo que no respetaba su cerebro y a una cronista argentina la acusó de trabajar para corruptos y extorsionadores. En su paso por España, el Presidente gritó, humilló a quienes lo contradicen y se burló de los que dicen que en Argentina hay gente que no llega a fin de mes. Al regresar al país, su talante se volvió todavía más beligerante: dijo que a las malas personas hay que quemarlas en la hoguera, una práctica que durante siglos se aplicó en Europa contra quienes alteraban el orden divino, político o moral.

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