Alberto Núñez Feijóo eleva el tono y exige “responsabilidades políticas” por el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos y alrededor de 200 personas que resultaron heridas, tan solo nueve meses después de la tragedia de Adamuz (46 víctimas mortales y 292 heridos). El líder de la oposición no ha pedido explícitamente la dimisión o cese de Óscar Puente como ministro de Transportes, pero ha recalcado que la asunción de responsabilidades no puede demorarse. “Yo sé lo que haría si fuera el presidente del Gobierno. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha aseverado en el municipio de Urda después de su visita al Puesto de Mando Avanzado levantado en la zona cero de la catástrofe, que se encuentra a unos 12 kilómetros de la localidad de 2.500 habitantes gobernada por el PP.
Feijóo, que no ha hablado con Pedro Sánchez ni otros ministros del Gobierno desde el accidente, ha cuestionado que el Gobierno señale a un controlador de Atocha como el único responsable del accidente. El controlador dio la orden al maquinista del AVE, que estaba 25 kilómetros por detrás del Iryo, de que reiniciase “la marcha normal” y no a vista, como señalaba el protocolo, con una limitación de 40 kilómetros por hora. En los 17 minutos que transcurrieron hasta el impacto, nadie en el centro de control advirtió que el Iryo seguía detenido en la vía. “Ayer el Gobierno lo que vino es a echarle la culpa a alguien. Lo que hizo el ministro de Transportes es echarle la culpa a un operador de Adif. No podemos concluir con esa frivolidad, en mi opinión impropia de un ministro y de un Gobierno ante la catástrofe, la segunda en nueve meses en el corredor ferroviario que une Madrid con Andalucía. Las responsabilidades políticas no pueden esperar a una investigación, ya sea administrativa o judicial. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son exigibles, ética y moralmente”, ha aseverado Feijóo. Puente tildó de “inexplicable” que el centro de control permitiera al AVE reanudar la marcha con normalidad cuando el Iryo seguía parado.
El presidente del PP ha recalcado que España necesita “cabeza fría, respeto, pero también memoria”, en una clara alusión a que en menos de un año 115 personas han perdido la vida en choques mortales en los que se han visto implicados cuatro trenes de alta velocidad. Un golpe durísimo a la confianza de los ciudadanos en el Estado. “Lo que ha pasado ha truncado la vida de muchas personas y, después de lo urgente, viene lo importante: más de 100 muertos en dos accidentes de tren de alta velocidad en nueve meses y en el mismo corredor ferroviario conlleva un cuestionamiento de nuestro actual sistema ferroviario”, ha remarcado. Su conclusión ha sido que los españoles “necesitan respuestas” porque “se están preguntando qué es lo que pasa en la alta velocidad de nuestro país”. “Yo quiero decirles que vamos a respetar a los muertos, vamos a enterrar, vamos a acompañar a sus familias, pero es evidente que tenemos que tomar decisiones. Las responsabilidades políticas no se pueden asumir una vez finalizada una investigación. En mi opinión, las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha sentenciado.
Feijóo, que ha agradecido la atención del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en el Puesto de Mando Avanzado frente a la falta de contacto con el Gobierno central, también ha cuestionado los perfiles nombrados por Sánchez para determinados cargos, en otra andanada implícita contra Puente. “La política no consiste en hablar, la política consiste en hacer. Y para ejercer un cargo político, y mucho más si tiene un componente técnico, se necesitan tres cosas. Lo primero, experiencia. Lo segundo, gestión. Y lo tercero, rigor. Y, por tanto, los nombramientos tienen que hacerse a personas que tengan trazabilidad y experiencia en los cargos que van a desempeñar, que tengan muy claro que a la gestión de las cosas públicas se llega aprendido y el rigor en la gestión es una exigencia inexcusable”, ha apostillado. Puente fue alcalde de Valladolid entre 2015 y 2023. Desde finales de ese año, se convirtió en ministro de Transportes.

