Rosa Leguizamón y Nahuel Rojas, la pareja de puesteros de la estancia Curupí que vivía cerca de la escuela 626, del paraje El Malezal, quedó detenida en la noche de este martes por la desaparición de la maestra rural Nancy Estela Godoy (52).
El fiscal Javier Mosquera advirtió contradicciones en sus relatos y los acusa de "encubrimiento agravado".
La pareja fue conducida este martes para una ampliación de su declaración, pero su situación cambió con el correr de las horas. La mujer fue quien alertó a la familia de Godoy sobre su desaparición ocho días después de ocurrida.
Leguizamón y Rojas tienen una coartada. La mujer reveló a un medio correntino que el viernes 9, día en el que aseguró haber visto a la maestra acarrear agua en baldes, se dirigieron a la localidad de Sauce, para participar de una fiesta. Y que recién retornaron a la estancia el miércoles.
Los investigadores ahora ponen en duda que la pareja haya mantenido contacto con la maestra ese viernes 9 de octubre, ya que su teléfono celular dejó de tener actividad dos días antes. Creen que fue una puesta en escena, junto con el viaje a Sauce.
El último contacto de Nancy con su familia, que vive en Esquina, fue el 7 de octubre, a las 20.45 aproximadamente. La maestra le contó a su hijo que había llegado bien a la estancia, que se encuentra en un lugar de difícil acceso.
Los propietarios del establecimiento rural se encargaban de trasladarla desde Esquina hasta una zona conocida como Puesto 9, desde donde seguía viaje a lomo de caballo durante una hora y media. La encargada de acompañarla en ese recorrido era Rosa Leguizamón.
El pedido de detención de la pareja fue realizado por el fiscal Javier Mosquera y avalado por el juez de Garantías Gustavo Vallejos al filo de la medianoche de este martes.
Con la detención de la pareja, ya son tres los imputados en la causa que busca determinar la suerte corrida por la maestra rural.
El fin de semana había sido arrestado Ezequiel Bordón, un peón rural que no retornó a la estancia para retomar sus labores. El joven fue localizado en la casa de un amigo, en Esquina. En ese lugar, la Policía secuestró cuchillos y algunas prendas de vestir con manchas rojizas.
Lo alojaron en principio en la comisaría 2da., donde habría sufrido una golpiza para que contara lo sucedido con la maestra. Luego fue llevado a la fiscalía, donde contó que Godoy había sido asesinada por otros peones y señaló un bañado donde habría sido arrojado el cuerpo.
Al día siguiente, la Policía lo trasladó a la estancia y luego hacia la escuela, pero el muchacho terminó confesando que había inventado todo para que lo dejen tranquilo.
Este martes, Bordón radicó una denuncia por "apremios ilegales" junto a su abogado, Norberto Fernández Codazzi. El trabajador dijo que en la estancia fue atado a la cincha de un caballo y arrastrado por el barro, además de recibir puñetazos y patadas para que confesara.
Por estas horas se sumaron al rastrillaje dos helicópteros. La intención es sumar más extensión de terreno en busca de algún indicio de la docente o de sus pertenencias, que no fueron halladas en la escuela. Entre otras cosas, faltaban un bolso en el que llevaba su ropa, un portafolios y su teléfono celular.
Los familiares sospechan que fue sacada de allí bajo engaños.
Para los investigadores, se mantienen en pie todas las hipótesis: que la maestra se haya extraviado al intentar salir sola del paraje El Malezal para volver a Esquina, que haya sido víctima de algún delito o que haya sido inducida a partir por alguna persona que trabajaba en la estancia.
EMJ
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