CC OO, UGT, CGT, CNT, la Unión de Actores y Actrices, CO.BAS, Intersindical y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas han registrado este lunes por la mañana en el Ministerio de Trabajo la huelga general del 11 de noviembre. Sin los habituales reproches que los sindicatos pequeños suelen dedicar a los grandes, estas centrales han llamado de la mano a la ciudadanía a no acudir a sus puestos de trabajo ese día.

La última portavoz en intervenir ha sido la representante del Sindicato de Inquilinas, precisamente la fuerza tractora de las movilizaciones por la vivienda, a más desde el desahucio de Maricarmen. En torno a esta organización, primero los sindicatos pequeños y luego los grandes anunciaron su respaldo al paro laboral. La portavoz, Valeria Racu, ha catalogado la huelga general como un “hito histórico”. “Cuando los sindicatos de inquilinas nos organizamos el rentismo tiembla. Cuando vamos con los sindicatos laborales podemos pararlo todo”, ha dicho Racu, que ha agregado: “Es importante recalcar que esta huelga no es de ningún sindicato. Es una huelga de la calle, de la gente, del pueblo”.

Racu ha animado a los trabajadores a organizarse para participar en el paro y ha alentado a hacerlo con la ayuda de una web [que puede consultar en este enlace] con información práctica que ha lanzado el Sindicato de Inquilinas. El secretario general de CC OO, Unai Sordo, también ha llamado a la ciudadanía a parar: “Que participe en libertad y con la convicción de que esta jornada de movilización pretende situar un nuevo sentido común sobre cómo afrontar el problema de la vivienda en España”. El líder sindical ha denunciado que muchas personas dedican la mayor parte de su salario a pagar alquileres o hipotecas. “Los precios de la vivienda son una fractura social”.

Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha dicho que “no hay convenio que aguante el precio de la vivienda”, y que por ello sitúan la huelga del 11-N como un punto de giro “para cambiar el ritmo de la historia”. “Los destinatarios son todos aquellos que se sientan aludidos, los que tengan problemas de conciencia y no hayan tenido el mínimo interés en resolver este problema”, ha dicho el líder ugetista.

El secretario general de CGT, Miguel Fadrique, se ha esforzado en señalar que la huelga va contra todos los actores políticos, de los que mandan en las comunidades autónomas a los que lo hacen en el Gobierno central. “Es una huelga contra toda la clase política. Ningún partido ha hecho nada para arreglar el problema de la vivienda. Si no ven las calles llenas no van a cambiar nada y por ello la movilización del 11 de noviembre tiene que ser histórica. Vamos a por todas”, ha dicho Fadrique.

Nieves Román, de CNT, ha llamado a “parar el país” por el derecho a la vivienda; Andrea Zayas, de CO.BAS, ha reseñado que la unidad sindical en este huelga es “mérito de la clase trabajadora”; Almudena Villar, de Intersindical, ha reclamado que esta huelga sirva para “conseguir un cambio de prioridades” en la sociedad; y Ángel González, de Solidaridad Obrera, ha instado a la “acción directa” de la clase trabajadora para “salvar nuestros derechos”.

El único sindicato sin vocación de clase que ha participado en la intervención ante los medios es la Unión de Actores y Actrices. El actor y portavoz del sindicato Juanjo Artero ha dicho: “La huelga es una herramienta para conquistar el futuro. Llamamos a los actores y actrices a parar por sus derechos”. Ha denunciado que la irrupción de las plataformas no ha mejorado las retribuciones del sector y que sufren mucha “intermitencia” en los contratos".

También apoyan el paro los sindicatos vascos ELA y LAB, los gallegos CIG y CU, el andaluz SAT, el aragonés SOA, Alternativa Sindical de Clase, la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo, el sindicato de guionistas Alma y el sindicato corporativo de periodistas FeSP.

Por contra, ven motivos políticos en la convocatoria y no la respaldan otros sindicatos como USO, Fetico, el de funcionarios CSIF, el de profesores ANPE, el de médicos Amyts, el de ferroviarios Semaf, el de transporte SLT, el de pilotos Sepla y el del sindicato del sector financiero FINE