Según el Senasa, al 31 de diciembre del 2025, las Unidades Productivas (UP) Ganaderas de hasta 20 cabezas eran 35.156 y tenían en conjunto 347 mil cabezas de ganado bovino.

En el segmento de 21 a 100 cabezas había 87.469 UP, con 3,32 millones de animales. En el segmento de 101 a 250 cabezas había 69.968 unidades, con 6,57 millones.

Las UP de entre 251 y 500 cabezas eran 46.567 con 8,7 millones de animales, y en el segmento de entre 501 y 750 cabezas había 20.331 UP, con 6,1 millones de animales.

Entre 751 y 1.000 cabezas había 10.887 UP, con 4,4 millones de cabezas; entre 1.001 y 2.000 cabezas había 15.946 UP, con 9,75 millones de animales; de 2.001 a 4.000 cabezas había 5.875 UP con 6,47 millones de animales y las Unidades Productivas de más de 4.001 cabezas eran 1.878, con 5,1 millones de animales.

En total al 31 de diciembre de 2025 se registraban 294.077 Unidades Productivas, con 50,92 millones de cabezas, que se pueden comparar con las 329 mil UP y 57,58 millones de animales que se registraban en diciembre del 2008.

Entre diciembre del 2012 y diciembre del 2025, mientras que las existencias ganaderas en el segmento de UP con menos de 500 cabezas cayeron de 24,4 millones de animales a 19 millones de cabezas (-22%), en las UP con más de 500 cabezas el stock ganadero creció 4,2 millones de animales (+15%), al pasar de 27,7 millones a 31,9 millones de cabezas.

Japón y sus desafíos de ingresar a un mercado exigente

En términos de valor, Japón es el tercer mercado mundial para la carne vacuna, sólo superado por Estados Unidos y China.

En el año 2025, Japón importó 507 mil toneladas peso producto (por valor de U$S 3.180 millones), de las cuales 253 mil toneladas provinieron de Australia, 182 mil de Estados Unidos, 32 mil toneladas de Nueva Zelandia y 25 mil toneladas de México. Entre Australia y EE.UU. comprenden el 85% de las compras japonesas de carne vacuna.

Se estima que los primeros embarques de carne argentina a Japón se concretarían en el segundo trimestre del año próximo, debiéndose destacar que la competencia en el mercado nipón será muy dura: nuestras carnes pagarán un arancel de importación del 38,5%.

Hace unos meses destacábamos: “El mercado japonés es muy atractivo, pero los consumidores locales, que son muy exigentes, prefieren la carne con un intenso marmoleado, sea del Wagyu doméstico, de la cruza Wagyu X Holstein, de novillos “Prime” de EE.UU., o de animales Angus o Wagyu con 300-400 días de engorde a corral provenientes de Australia.

Para vender enfriado de alta calidad desde el Río de la Plata se presenta además una dificultad casi insalvable. Hasta Japón tenemos no menos de dos meses de “transit time” de flete marítimo, por lo que los cortes enfriados arribarían a Japón con muy poco tiempo de sobrevida -una vez pasada la aduana- para que un importador, un distribuidor o un supermercado los comercialice antes de su fecha de vencimiento y un flete aéreo tiene un costo prohibitivo.

En todas las degustaciones que hemos hecho en estos años la carne argentina ha andado muy bien, es muy aceptada y elogiada, pero luego a la hora de concretar las operaciones los importadores, los chefs o los dueños de restaurants la consideran carente del “marbling” suficiente para competir en este mercado, además de encontrar los cortes de nuestros novillos de un tamaño (calibre) chico.

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