El ánimo que el PSOE ha recobrado durante las últimas semanas, hasta el punto de que en Ferraz y La Moncloa están convencidos de que la victoria es posible el 29-N, se ha visto súbitamente alterado por un hecho inesperado: la dimisión del delegado del Gobierno en Madrid a tan solo cinco semanas de las elecciones generales. La renuncia de Francisco Martín Aguirre tras quedarse fuera de las listas al Congreso y al Senado ha trastocado la hoja de ruta que los socialistas habían logrado desde que Pedro Sánchez convocó el 5 de octubre el adelanto electoral. “Podía haberse esperado; ha actuado de forma irresponsable. El partido te pone y el partido te quita, pero está por encima de todos. Sus razones tendrá, pero no era el momento. Hace daño a las siglas”, critica un miembro de la dirección federal.

El PSOE trata de pasar página cuanto antes de “la bomba que les ha estallado en las manos”, según un miembro del Gobierno. La previsión es que el Consejo de Ministros ascienda a Pilar Trinidad Núñez, la actual subdelegada, y la nombre en lugar de Martín. La opinión generalizada de otros cuadros de la cúpula socialista es que la salida abrupta del delegado ha revivido “en el peor momento” la tensión de las primarias de julio para elegir a la candidata a la alcaldía de la capital de España. A diferencia de casi todo el aparato del PSOE de Madrid, Martín apoyó, aunque sin hacer ostentación, a Enma López en el proceso en el que Reyes Maroto, la candidata oficialista, se impuso por un margen muy estrecho. La participación fue del 34,2%. De los 5.512 militantes, votaron 1.884 afiliados: 1.045 dieron su papeleta a la ganadora (55,4%) y 841 (44,6%) a la aspirante. El anuncio de su candidatura, antes del comité federal del pasado junio, no contó con el respaldo de Ferraz ni con el de la federación madrileña y motivó su salida de la dirección federal.

Desde entonces, la crisis se ha cerrado en falso y sigue latente a poco que se rasque en el PSOE madrileño. Afines al delegado creen que el respaldo a López ha tenido “consecuencias” justo cuando llegó el momento de hacer las listas a las Cortes. Óscar López, ministro para la Transformación Digital y Función Pública y secretario general de la federación desde hace dos años, ha pasado de puntillas por el incendio institucional y orgánico, en un intento de control de daños. El líder territorial ha expresado su “respeto absoluto por una decisión que es personal” y ha mostrado su “agradecimiento absoluto por el trabajo realizado” al delegado, que a diferencia de él apoyó a Pedro Sánchez en el proceso de primarias de 2017. El ahora ministro fue el jefe de campaña de Patxi López en unas primarias que se polarizaron y convirtieron en una elección entre Sánchez y Susana Díaz.

Como suele ocurrir, Óscar Puente ha sido de las excepciones del PSOE que se han manifestado en público por la renuncia de Martín. El ministro de Transportes ha lamentado su dimisión y ha reconocido que el momento en que se produce no favorece ni al PSOE ni al dirigente socialista. “Es una persona con la que yo he tenido una relación extraordinaria. Tengo que decir que me llamó antes de que se supiera la noticia para trasladármelo personalmente, porque tenemos una muy buena relación. Y lamento mucho que se haya producido y también el momento en el que se produce. Creo que no le beneficia ni a él ni a la organización”, ha afirmado en un desayuno informativo organizado por el Nueva Economía Fórum.

En cuanto a la confección de las listas, una cuestión de alto voltaje en todos los partidos, Puente ha recalcado que “todos en una organización estamos sometidos a las decisiones que toma la organización, que a veces nos benefician, nos favorecen, y otras veces no. Entonces hay que estar a lo que la organización en cada momento decide. No podemos enfadarnos cuando no cuentan con nosotros y alegrarnos cuando sí, porque al final estamos a disposición de la organización”, ha subrayado. “Entiendo que en [el caso de] Fran puede haber otras razones, no solo esas, y lo lamento y siento mucho porque le aprecio de verdad”, ha apostillado, dando pie a la interpretación dentro del PSOE de que el respaldo a Enma López le terminó pasando factura a Martín. La edil le agradeció, al poco de conocerse su dimisión, sus años “de buen trabajo, compromiso y entrega”. “Madrid pierde a un gran servidor público”, concluyó en un mensaje en redes sociales.

Gracias @franmartagui por todos estos años de buen trabajo, compromiso y entrega.

— Enma López (@EnmaLopez) October 25, 2026

Madrid pierde a un gran servidor público. https://t.co/bhyy7VEUs4

La opinión de cargos del Ejecutivo y de la dirección socialista de Madrid difiere. “Menuda papeleta le deja a su sucesora, con la acampada de Sol y la huelga general del 11 de noviembre”, opina el secretario general de una de las agrupaciones de Madrid ciudad. “Se ha equivocado, no lo entiendo”, comparte un veterano del antiguo PSM, que a diferencia de otros cuadros piensa “que no está muerto políticamente” y “se repondrá”. “Si luego venía mayo...”, añade, en alusión a las elecciones autonómicas. En el partido se daba por hecho que el delegado tendría un puesto asegurado en la Asamblea de Madrid. Ese escenario ahora ya no lo ven posible la mayoría de dirigentes consultados. “Ha sido una equivocación, no era el momento con las elecciones tan cerca. Nadie se gana el derecho a ir en las listas”, sentencia un ministro. “Lo que Fran ha hecho es un suicidio político. Él solo se ha metido en el ataúd”, coincide un superviviente a mil batallas orgánicas en el siempre convulso PSOE de Madrid.