Una mujer y su hija fueron atacadas este miércoles por un perro sin bozal en la ciudad de Rosario. "Sentía cómo se despegaba la carne del hueso", relató la primera de ellas, que recibió graves heridas.

La hija de la mujer debió interceder junto con el dueño del animal, pero ambos fueron derribados. Fueron vecinos quienes lograron frenar el ataque y poner a resguardo a los atacados hasta que llegara una ambulancia, que trasladó a la mujer herida hasta un centro de salud.

"Logré ver que me estaba muriendo y que si no hacía algo, se terminaba", declaró la mujer desde el hospital.

El hecho ocurrió este miércoles en la intersección de las calles Grandoli y Ayolas, en el sudeste de Rosario, en la entrada de un edificio que se enmarca en una zona de notoria circulación escolar y peatonal. Allí Daniela, quien luego sería la víctima, se disponía a abrirle la puerta del edificio a un vecino que venía con el perro. La mujer estaba en compañía de su hija.

"En ese momento siento que el perro me abraza, me tira al piso y ahí comienza todo el ataque", declaró este miércoles al medio El Tres.

El ataque quedó filmado por las cámaras de seguridad. En las imágenes se ve que un hombre de campera roja se dispone a ingresar al edificio junto con su perro negro, al que sostiene con una correa que no fue suficiente para contener al animal, que se abalanza sobre Daniela.

El animal la tira al piso y se le posa sobre su brazo y su hombro derechos. El dueño del perro también termina en el piso por la fuerza del ataque y no logra contenerlo. Al lado de ambos está, vestida de negro, la hija de Daniela, que logra detener el ataque, pero solamente por un instante. El animal atacó nuevamente a su víctima, todavía en el piso, sin haberse recuperado de las lesiones.

"Yo sentía como cuando se despega la carne del hueso. En el segundo ataque me dio vuelta y me empezó a zamarrear, hasta que logré ver que me estaba muriendo y que si no hacía algo, se terminaba", contó Daniela al mismo medio rosarino.

Y detalló cómo logró zafarse del animal: "Lo pude agarrar de los testículos y ahí me soltó". Tras la tercera embestida del perro, otros vecinos armados de palos pudieron alejarlo, mientras Daniela y su hija quedaban a resguardo hasta que llegó una ambulancia.

Luego de las primeras curaciones sobre las múltiples lesiones registradas principalmente en el lado derecho de su cuerpo, la espalda, la zona del cuello y una de sus orejas, Daniela fue trasladada al Hospital Roque Sáenz Peña y luego al Cemar para las ulteriores atenciones médicas. "Quedé muy asustada, con mucho miedo de ver perros. Yo pensé que no la contaba", afirmó la mujer.

BPO

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