Ford llamó a revisión a 223.472 camionetas F-150 en Estados Unidos por un defecto que puede hacer que el tanque de combustible quede suelto y, en determinadas circunstancias, llegue a desprenderse mientras el vehículo está en movimiento.
El retiro afecta a determinadas Ford F-150 de los años modelo 2023 a 2026, según los documentos presentados ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).
Ford estima que aproximadamente el 1% de las camionetas incluidas en el llamado a revisión presenta realmente el defecto, lo que equivaldría a unas 2.235 unidades.
La compañía no tiene conocimiento hasta el momento de accidentes ni personas heridas relacionados con el problema.
Qué falla tienen las Ford F-150 retiradas del mercado
El problema se encuentra en las correas que sujetan el tanque de combustible al chasis de la camioneta.
En algunas unidades, la correa delantera no habría quedado correctamente conectada durante el proceso de fabricación. Esto puede provocar que el tanque pierda progresivamente su sujeción.
Las consecuencias dependen de cuánto llegue a desplazarse. Si el tanque queda suelto, puede producirse una fuga de combustible, lo que aumenta el riesgo de incendio. El problema también podría interrumpir el suministro de combustible y provocar que el motor se detenga.
En el escenario más extremo, el tanque podría separarse completamente de la camioneta y caer sobre la carretera, convirtiéndose además en un obstáculo para otros vehículos.
Las F-150 alcanzadas por el retiro fueron fabricadas entre el 4 de enero de 2023 y el 27 de agosto de 2026.
Ford relacionó el defecto con períodos en los que los sistemas de cámaras utilizados en las plantas de ensamblaje para comprobar que las correas estuvieran correctamente instaladas no fueron utilizados de manera continua.
Cómo descubrió Ford el problema
La automotriz comenzó a investigar la situación en julio de 2026, después de detectar posibles inconvenientes con la instalación del tanque.
La compañía revisó posteriormente los reclamos de garantía. Hasta el 27 de agosto había identificado 16 casos en distintos países relacionados con tanques de combustible que no estaban correctamente asegurados.
A partir de esa investigación se determinó qué períodos de producción podían estar vinculados con la falla y se estableció el grupo de vehículos que debía ser llamado a revisión.
Ford informó que, hasta la presentación de los documentos ante la NHTSA, no había recibido reportes de choques ni lesiones asociados con este defecto.
Qué deben hacer los propietarios de una Ford F-150
Los propietarios de las camionetas involucradas recibirán una notificación de Ford por correo. La compañía prevé enviar las cartas entre el 21 y el 28 de septiembre.
Los vehículos deberán ser llevados a un concesionario Ford o Lincoln, donde los técnicos inspeccionarán las correas que sujetan el tanque. Si encuentran una instalación incorrecta, realizarán las reparaciones o reemplazos necesarios.
El procedimiento será gratuito para los propietarios.
Además, desde el 14 de septiembre los números de identificación vehicular (VIN) de las camionetas afectadas pueden consultarse en la base oficial de la NHTSA.
El VIN tiene 17 caracteres y puede encontrarse, entre otros lugares, en la parte inferior del parabrisas del lado del conductor, en la documentación del vehículo o en la tarjeta del seguro.
La NHTSA permite introducir ese número en su buscador oficial de recalls para comprobar si una camioneta específica está incluida en este u otro llamado a revisión pendiente.
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