Uniqlo se lanza a la conquista del mercado europeo, con España en el punto de mira de sus planes de crecimiento. La cadena textil japonesa, que hace unos días presentó unos resultados anuales récord, se encuentra en fase de consolidar su presencia en las dos principales ciudades del país, Madrid y Barcelona, donde en la actualidad suma siete tiendas que, durante el próximo año, se convertirán en ocho.

“Estamos en plena fase de aprender, con mucho cuidado, del cliente español y sus necesidades”, explica el consejero delegado de Uniqlo para Europa, Takeshi Moriwaka, en una entrevista con medios internacionales en la que participó EL PAÍS como único representante español. “Es una fase que estamos llevando a cabo a través de nuestras tiendas de Madrid y Barcelona. Los españoles tienen un gran gusto por el arte y el diseño. Tener su confianza y su respeto es importante, porque tienen una gran influencia en Europa y el resto del mundo”, dice el ejecutivo, al cargo de las operaciones en el continente desde 2017.

Este confirma el interés de Uniqlo por llegar a nuevas ciudades de España, eso sí, una vez finalizada esa fase de aprendizaje. La misma pasa por seguir fortaleciendo su presencia en Madrid y Barcelona, y a partir de ahí, plantear aperturas en otras zonas, siempre que encuentren la ubicación adecuada. “A futuro, claro que buscaremos abrir en diferentes ciudades, pero la clave no es el número de tiendas. Es encontrar la zona adecuada, el edificio idóneo, y saber a qué cliente nos dirigimos. Una vez lo encontremos, claro que intentaremos llevar la marca Uniqlo allí”.

Entretanto, la compañía prepara la inauguración de su octava tienda en España, que estará ubicada en la calle Princesa de Madrid, una de las calles comerciales más importantes, en una fecha todavía por concretar. Con ella, la capital empatará con Barcelona en cuatro establecimientos: de las últimas cuatro aperturas de Uniqlo en el mercado español, tres serán en Madrid. La última fue en 2024, en Nuevos Ministerios.

El auge de Uniqlo en Europa

España forma parte de la ambiciosa estrategia de crecimiento de Uniqlo en Europa, región donde sus ventas crecieron de forma muy acelerada en su último año fiscal. Estas rozaron un alza del 40% interanual, impulsadas por la fortaleza del euro frente al yen, pero también por crecimientos a dobles dígitos a divisa comparable. En total, fueron cerca de 2.900 millones de euros facturados en 95 tiendas. En China, donde el alza fue del 11%, Uniqlo facturó unos 4.000 millones, pero en su caso, con casi 1.000 tiendas.

“El mercado europeo y sus clientes se alinean totalmente con nuestro concepto de moda. Para mí, es la mejor región. Teniendo en cuenta el potencial, y el volumen del mercado, por supuesto creo que Europa, será capaz de ser el mercado internacional número uno en el futuro más cercano”, dice Morikawa. Para el ejercicio 2026-2027, ahora en curso, la compañía prevé 15 aperturas, un número que puede considerarse escaso para un grupo en plena expansión. “Decidimos dónde abrir basándonos en las necesidades de los clientes, en lugar de enfocarnos en abrir un gran número de tiendas. Esa no es nuestra estrategia. Nos centramos en encontrar la ciudad y la zona claves, y el edificio perfecto, para introducir la marca”.

El ejecutivo reconoce que hace 10 años, esa introducción de Uniqlo en el mercado europeo no se hizo de la forma más acertada. “Hace 10 o 20 años, teníamos también un gran potencial, pero no llevamos la marca de la forma adecuada. El europeo es un mercado con pasión por la moda, el cliente tiene un enorme conocimiento, analizan cada prenda de forma muy cuidada, y aprecian una gran calidad a un buen precio. Por eso, debíamos intentar ganarnos la confianza de los clientes para que nos tuvieran en cuenta. Eso ha sido un pilar clave para el crecimiento actual”.

Además de conocer mejor al cliente, el ejecutivo de Uniqlo reconoce que otro punto fundamental para el crecimiento actual de su negocio europeo está en el surtido. En concreto, en entender que las prendas que funcionan en Japón, y que se diseñan según a los consumidores de allí, pueden no funcionar de la misma forma al otro lado del mundo. De ahí que Uniqlo tenga, en Londres y París, sendos centros de I+D para captar las tendencias y necesidades de los europeos casi de inmediato. “Son buenos maestros para nosotros. Gracias a eso hemos ido perfeccionando todo: la empresa, los productos, el servicio en tienda... Quizás por eso hemos logrado tener ahora un buen crecimiento”, dice Morikawa, que ve potencial para que la segunda marca de Uniqlo, GU, pueda tener tiendas en Europa, aunque a largo plazo.

Por otra parte, el presidente consejero delegado de Uniqlo, Tadashi Yenai, ha insistido en los últimos tiempos en la ambición de la cadena japonesa de convertirse en la “número 1″ mundial, un importante reto para una empresa que factura en torno a un 45% menos que Inditex. “Sí, ser el número uno es una aspiración. Pero, ¿en volumen de ventas? ¿En número de tiendas? Creo que esas no son nuestras prioridades principales. Queremos ser los números uno en respeto de nuestros clientes, en compromiso por la sostenibilidad, por la responsabilidad en todo lo que hacemos, también con cada una de nuestras fábricas. Esos son nuestros objetivos".