La figura y la memoria de Alfredo Pérez Rubalcaba han vuelto a concentrar este martes toda la atención en el Congreso de los Diputados, donde ejerció como parlamentario 21 años. La Mesa del Congreso aprobó hace casi un año otorgar el nombre de Pérez Rubalcaba a la tradicional sala del escritorio de prensa donde trabajan a diario los representantes de los medios de comunicación, justo al lado de la salida del hemiciclo, para homenajear la importancia de un político que falleció hace siete años. En el salón de los pasos perdidos del Congreso se ha ubicado este martes una fotografía de Rubalcaba en la tribuna de oradores y un escritorio con sus libros y los seis premios de oratoria que le concedió en su día la Asociación de Periodistas Parlamentarios. Su viuda, Pilar Goya, ha agradecido su presencia a todos los asistentes en un salón lleno. El PP solo envió a una diputada de base, Carmen Navarro, que fue hasta el final de esta legislatura secretaria cuarta de la Mesa.

El salón de los pasos perdidos del Congreso se ha abarrotado de dirigentes y responsables socialistas de distintas épocas para rememorar la importancia de Alfredo Pérez Rubalcaba, que llegó a ser secretario general del PSOE, líder y candidato en unas elecciones y ministro de gobiernos socialistas en diferentes etapas con distintas carteras. La presidenta de las Cortes, la socialista Francina Armengol, y Pilar Goya han destacado en el acto la casualidad del homenaje justo cuando se cumplen 15 años del fin del terrorismo de ETA, que sin duda fue uno de los objetivos vitales y políticos más trascendentes en la trayectoria de Rubalcaba, quien precisamente dio justo hace tres lustros una conferencia de prensa para ratificar el final de la actividad violenta de la banda etarra.

Al homenaje en el Congreso han acudido este martes varios ministros actuales del Gabinete de Pedro Sánchez, como Arcadi España, Óscar Puente y Óscar López; secretarios de Estado; el portavoz del PSOE en la Cámara baja, Patxi López, que hace 15 años era el lehendakari; pero también responsables del PSOE de otros tiempos, como Javier Solana, Joaquín Almunia, Ramón Jáuregui, Elena Valenciano o Valeriano Gómez; y excolaboradores directos del dirigente socialista, como Jaime Lizzavetzky o Marcos Sanz.

El acto solo ha contado con la presencia por parte del Partido Popular de Carmen Navarro, que fue componente de la Mesa en la reciente legislatura. El PP aceptó en su día conceder esta deferencia a Rubalcaba, pero luego no consensuó el lugar exacto al que dar ese nombre y la presidenta determinó finalmente la sala, en la que se ubicará ahora un escritorio con una placa que rememorará al parlamentario que falleció a los 67 años y que fue considerado como “uno de los más brillantes oradores”.

Armengol ha reivindicado este martes que Rubalcaba “perteneció a una generación de políticos que marcó el devenir de nuestro país, de una manera única y épica” como representante de “una generación que entró en la política desde el profundo rechazo a la dictadura, desde el compromiso más sincero, más desesperado, con la libertad” y que luchó “valientemente contra un régimen opresor y de pronto, sin casi darse cuenta, se encontró con la responsabilidad del buen funcionamiento de una democracia sobre sus hombros”. La presidenta de las Cortes ha considerado especialmente oportuno ese recordatorio a lo que representó Rubalcaba “ahora, en este momento histórico en el que algunos han olvidado ─y pretenden que los demás olvidemos─ cuán duro fue recuperar derechos y libertades, cuánta oscuridad tragamos durante décadas, cuánto sufrimiento y también cuánta muerte".

La viuda de Rubalcaba ha agradecido el evento, ha ensalzado la buena capacidad de comunicación del dirigente del PSOE con la prensa, la relevancia del acontecimiento del fin de ETA en su etapa como ministro y su afán por llegar a acuerdos y consensos.