Los sindicatos hablan cada vez más de vivienda, dado el aumento de los precios en los últimos años y su impacto en el poder adquisitivo de muchos trabajadores. Hace tiempo que las centrales piden que el asunto se tome en cuenta en la negociación salarial y acaban de respaldar una huelga general con la vivienda como elemento vehicular. En ese contexto, el gabinete económico de CC OO ha distribuido este viernes un informe en el que intenta cuantificar la factura económica que implican estos precios tan elevados. Los especialistas del sindicato estiman que en los últimos 13 años el precio de la vivienda en propiedad ha aumentado 3,6 veces más que los salarios; que el encarecimiento de los locales comerciales está perjudicando la actividad empresarial; y que reducir en torno a un 30% el coste de las casas podría favorecer la creación de hasta 411.000 empleos.
El sindicato explica en su informe que el precio de la vivienda en propiedad se ha duplicado “con creces” entre 2013 y 2026, con un avance del 108%. Ese año, 2013, fue el peor del siglo XXI para el mercado laboral español, en plena Gran Recesión. “Esta fuerte subida del precio de la vivienda desborda completamente la subida del salario medio en el mismo periodo (30% nominal). Es decir, en estos años, la subida del precio de compra de una vivienda multiplica por 3,6 la subida que han tenido los salarios que deben pagar esa vivienda”, reflexiona el sindicato que lidera Unai Sordo.
La brecha es mayor en unas comunidades autónomas que en otras. En Madrid los precios de la vivienda han aumentado un 142% desde 2013, frente al 34% de las retribuciones; en Cataluña las casas han subido un 118% y los salarios, un 32%; y en Baleares, los pisos han acelerado un 136% y las nóminas, un 40%. La menor distancia entre ambos indicadores se da en Extremadura, con un avance del 53% del precio de la vivienda en propiedad y un 26% de los salarios. Respecto al alquiler, CC OO advierte de un incremento global del 37% en el precio de los nuevos contratos firmados entre 2015 y 2024. Este dato se ha calculado a partir de la estadística experimental del INE, que a su vez bebe de los datos de la Agencia Tributaria.
Los sindicatos vienen subrayando que estos precios también afectan negativamente a los empresarios, dada la contracción en el consumo que implican y la menor movilidad de los empleados. En el informe concretan este fenómeno con otra variable: el impacto en la rentabilidad empresarial del precio de los locales en los que desarrollan sus negocios.
“El encarecimiento de los locales comerciales no solo reduce la rentabilidad de las pymes, sino que eleva las barreras de entrada y aumenta la vulnerabilidad de los nuevos proyectos empresariales”, dice el informe de CC OO, que agrega: “La presión es especialmente intensa para las empresas de nueva creación, que deben afrontar un alquiler elevado antes de consolidar su volumen de ventas y alcanzar una rentabilidad suficiente”. El sindicato cree que “esta situación puede contribuir a explicar la elevada rotación de establecimientos en determinadas zonas, ya que muchos proyectos empresariales no consiguen mantenerse el tiempo necesario para alcanzar su umbral de rentabilidad”.
CC OO concreta este problema en datos. Apunta que, según datos fiscales de la Agencia Tributaria, la mediana de la renta pagada por metro cuadrado aumentó un 5,8% en 2021, un 8,3% en 2022 y un 4,5% en 2023 (último dato disponible), hasta situarse en máximos de la serie con un coste mediano de alquiler anual de 52 euros por metro cuadrado. Eso significa que un local de 100 metros cuadrado pagaría 5.200 euros mensuales de renta.
Volviendo al argumento del impacto en la contracción en el consumo, CC OO dice que “esta transferencia de rentas hacia los propietarios inmobiliarios puede debilitar la demanda agregada, dado que los hogares trabajadores tienen, en general, una mayor propensión al consumo que quienes perciben rentas inmobiliarias”. El sindicato considera que “el rentismo inmobiliario no solo supone un problema distributivo, sino que también limita el potencial de crecimiento de la economía”.
Los economistas del sindicato concretaron ese impacto en un informe de verano del año pasado. Estimaron una reducción del 30% en el coste de la vivienda podría generar un impulso adicional de entre 21.000 y 26.000 millones de euros en la demanda agregada y favorecer la creación de entre 330.000 y 411.000 puestos de trabajo acumulados en cinco años. “Estas estimaciones, elaboradas a partir de las diferencias en la propensión al consumo de los hogares y bajo los supuestos de la simulación, muestran el potencial económico de reducir la extracción de rentas asociada a la vivienda”, dice CC OO.



