Con el comienzo de la primavera, se acercan los días con temperaturas más templadas y días soleados, por ende, las plantas que viven en macetas están más expuestas a la radiación solar.
Frente a esta situación, surgió un recurso que aunque parezca decorativo, tiene una explicación práctica que se vincula con la forma en que cada color absorbe la radiación solar. Se trata de envolver una maceta negra u oscura con una tela clara.
Para qué sirve envolver una maceta negra con una tela clara en primavera
Para cuidar a las plantas durante la primavera, recomiendan utilizar una tela de color claro para envolver las macetas oscuras. Como se mencionó anteriormente, es fundamental saber que los colores absorben la radiación en distinta medida.
Ante los días soleados, las macetas negras, a diferencia de las blancas o de tonos claros, absorben una mayor cantidad de radiación y alcanzan temperaturas más elevadas cuando están muchas horas bajo el sol.
El problema es que no solo se calienta el recipiente, el calor se transmite al sustrato y aumenta la temperatura en las raíces.
De esta manera, al cubrir la maceta negra con una tela clara se disminuye la radiación que penetra, evitando que el sustrato llegue a temperaturas excesivas y resguardando las raíces.
Gracias a este truco, se puede reducir el estrés que sufren algunas plantas durante los días calurosos. También se pueden mantener condiciones favorables dentro de la maceta durante más tiempo.
Cómo hacer el truco de la tela clara en la maceta
Para llevar a cabo este truco y proteger a la planta y sus raíces de la radiación solar, es necesario elegir una tela clara de algodón, de preferencia blanca, beige o de un tono similar.
A la hora de colocar la tela, debe rodear el exterior de la maceta, no tiene que estar sobre la tierra ni alrededor del tallo de la planta. Además, hay que sujetarla bien para que, en caso de que haya viento, no se mueva.
Es esencial dejar los agujeros de drenaje libres para que no se llene de agua. Controlar que la tela no esté mojada permanentemente y revisar la temperatura y humedad del sustrato son otros de los puntos claves a tener en cuenta.
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