A los 86 años, Al Pacino continúa activo en el mundo del cine y mantiene una agenda vinculada a la actuación. Con el paso del tiempo, el actor incorporó algunos cambios en sus hábitos cotidianos, especialmente relacionados con la alimentación y el tamaño de las porciones.

Lejos de abandonar los platos que disfruta, Pacino explicó que su estrategia consiste en moderar las cantidades. Entre sus comidas preferidas aparece una preparación clásica de la cocina italiana, aunque actualmente procura consumirla en porciones más pequeñas.

El actor también señaló que mantenerse ocupado con su profesión forma parte de su rutina. En particular, destacó el papel que tiene el teatro, una actividad que, según explicó, lo ayuda a mantenerse activo.

En una entrevista concedida a la revista italiana OK Salute e Benessere, Pacino explicó que modificó la manera en que se alimenta para cuidar su estado físico.

“Para mantenerme en forma intento no comer demasiado, en cualquier caso menos que antes”, sostuvo el actor al referirse a los cambios que incorporó con los años.

Uno de los principales ajustes estuvo relacionado con las cantidades. Pacino contó que continúa disfrutando de la pasta, pero que redujo considerablemente las porciones respecto de las que consumía anteriormente.

“Me encanta la pasta, pero tuve que reducir casi a la mitad las cantidades porque engorda”, afirmó.

La pasta ocupa desde hace tiempo un lugar especial entre los platos preferidos del actor. En una entrevista anterior con Playboy, incluso había elegido los “espaguetis con albóndigas” cuando le preguntaron cuál era su comida favorita.

El cambio, entonces, no implicó eliminar completamente ese tipo de preparaciones, sino consumirlas con mayor moderación. Para Pacino, controlar las cantidades se convirtió en una de las formas de adaptar su alimentación al paso del tiempo.

Además de prestar atención a la alimentación, el actor destacó la importancia de permanecer activo. Para Pacino, la propia profesión funciona como una manera de mantenerse en movimiento y continuar afrontando nuevos desafíos.

En ese sentido, señaló especialmente su experiencia sobre los escenarios y explicó que el teatro tiene un efecto particular sobre su estado físico y mental.

“Es mi trabajo como actor, sobre todo en el teatro, el que me mantiene, si no joven, al menos tonificado”, expresó.

La actividad profesional también le permite conservar una rutina y mantenerse vinculado con nuevos proyectos.

Sus declaraciones reflejan una adaptación de ciertos hábitos cotidianos a medida que pasan los años: mantener una alimentación moderada, controlar las cantidades y continuar con actividades que exigen concentración y movimiento.

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