Una de las plantas más elegidas a la hora de decorar interiores, balcones y patios es el kalanchoe, un género de las suculentas. Se destaca como planta ornamental y por las propiedades que le atribuye la medicina tradicional y herbolaria.
Se trata de una planta con flores intensas que no requiere de muchos cuidados. Sin embargo, es fundamental prestarle atención a su riego y ubicación para que florezca durante meses.
Cuál es el mejor lugar para ubicar un kalanchoe
El kalanchoe es una especie que necesita de mucha luz para desarrollarse correctamente, por ende, lo ideal sería ubicarlo en un lugar luminoso. Puede ser cerca de una ventana, por ejemplo, aquel lugar donde reciba luz natural
Cuando está en el interior del lugar, también se la debe colocar cerca de una ventana con buena iluminación. Si está en un lugar muy oscuro podría crecer débil y producir menos flores.
Si se la coloca en exteriores es importante estar atentos a que las condiciones sean las adecuadas. En caso de recibir los rayos del sol directamente durante muchas horas, en especial en los momentos de altas temperaturas, se debe proteger al kalanchoe para cuidar sus hojas.
Cuáles son los secretos para regar un kalanchoe
Como se mencionó anteriormente, el kalanchoe es una planta suculenta, por lo que no se debe regar demasiado. Sus hojas son capaces de almacenar agua, por lo que toleran mejor la falta de riego que el exceso de humedad.
No se requiere tener como referencia un día determinado para regarlo. En su lugar, primero se debe comprobar el estado del sustrato. Es decir que antes de regar esta planta, la parte superior de la tierra tiene que estar seca.
Los especialistas señalan que la frecuencia de riego del kalanchoe dependerá de la temperatura, la cantidad de luz, el tamaño de la maceta y el tipo de sustrato.
El riego no es lo único importante a tener en cuenta, la maceta también. Lo ideal es que cuente con agujeros de drenaje para que pueda eliminar el exceso de agua. Así, evitará que las raíces permanezcan constantemente húmedas y perjudicar a la planta.
En cuanto a su mantenimiento, se deben retirar periódicamente sus flores secas para conservar su prolijidad y promover su posterior crecimiento.
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