Con el comienzo de octubre, se renueva la huerta doméstica y es posible sembrar nuevas verduras para aprovechar la temporada de primavera.
En este contexto, existen tres tipos que son ideales para plantar durante esta estación debido a que crecen rápido, por lo que se las puede cosechar en poco tiempo.
Cuáles son las 3 verduras recomendadas para sembrar en octubre
Rabanito
De las tres verduras para sembrar en octubre, el rabanito es el cultivo más rápido. Según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se puede cosechar entre 25 y 30 días después de la siembra.
Se caracteriza por ser una buena opción para aquellas personas que buscan resultados inmediatos en su huerta. Gracias a su rapidez, su ciclo corto permite volver a sembrar apenas se levanta una tanda, y así sucesivamente a lo largo de la temporada.
El rabanito necesita un riego que sea parejo para evitar que la raíz se desarrolle de forma irregular. Al mismo tiempo, el suelo se debe mantener húmedo, sin exceso de agua.
Zapallito
El zapallito tiene un ciclo relativamente corto, el INTA estima que su cosecha ronda los 45 y 60 días después de la siembra directa, que se puede hacer entre octubre y enero.
Se trata de un cultivo típico de la temporada primavera-verano, que se adapta bien a la siembra desde el inicio de octubre. Al tener un ciclo corto, permite obtener frutos en poco tiempo si las condiciones del suelo y el clima son adecuadas.
El cultivo del zapallito también requiere humedad constante para crecer y desarrollarse de la forma correcta. Lo ideal es controlar el estado de la tierra y regar en el momento en que la capa superficial comience a secarse, aumentando la frecuencia durante los periodos de mayor calor.
Pepino
El INTA advierte que el pepino requiere de más paciencia, a comparación del rabanito y el zapallito. Su tiempo se cosecha se puede extender entre 50 y 70 días. En el caso de que se siembre durante octubre, la producción suele estar lista recién en el verano.
Es clave para su siembra que el pepino se encuentre en un espacio con buena exposición solar y suficiente lugar para que sus tallos se desarrollen, ya sea extendiéndose sobre el suelo o guiados con alguna estructura.
Con relación al riego, este cultivo necesita una provisión de agua regular, en especial durante su floración y formación de frutos. Si bien el suelo debe mantenerse húmedo, es necesario evitar encharcamientos.
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