SCOTTSDALE, Arizona, EE.UU. (AP) — El prospecto de los Mellizos de Minnesota, Kyle DeBarge, caminó unos pasos hacia una zona de césped desgastado jugando en el jardín central del partido de la Arizona Fall League en Salt River Fields, y levantó la vista hacia una pequeña pantalla de video que le indicó si está ubicado en el lugar correcto.
Unos pasos a su izquierda, derecha, al frente o atrás y aparece una gran “X” roja en la pantalla de video sobre el plato. Eso no es bueno.
Si se mantiene en esa pequeña isla de tierra en un mar de césped, aparece una gran “O” y la pantalla se pone verde. Mucho mejor.
Bienvenidos al experimento más reciente de las Grandes Ligas en su prolongada búsqueda por impulsar la lenta ofensiva del juego: restringir la colocación de los jardineros en cada turno al bate. La idea es obligar a los jardineros a jugar “de frente” que lleve a más dobles y y triple —en lugar de ajustarse a las tendencias de cada bateador.
“La parte más difícil es cortar los dobles por el hueco y hasta se están convirtiendo en triples”, comentó DeBarge. “Eso fue lo que nos dijeron que querían al principio. Así que funciona”.
Los jugadores del cuadro interior también tienen nuevos requisitos de posicionamiento cuando no hay corredores en base, lo que limita cuánto pueden desplazarse para ajustarse a las tendencias de un bateador.
La Arizona Fall League ha sido durante mucho tiempo un campo de pruebas para la próxima generación de jugadores de la MLB y, últimamente, también ha sido un escenario para probar posibles cambios de reglas. Como ejemplo, experimentó recientemente on el actual sistema automatizado de bolas y strikes mucho antes de que llegara a las Grandes Ligas en 2026.
Las Grandes Ligas consideras que la AFL es una buena oportunidad para probar reglas en un entorno de relativamente pocas consecuencias. La liga declinó hacer comentarios oficiales sobre el experimento más reciente, y faltarán muchos años para implementar cualquier cambio a las reglas en las Grandes Ligas
El experimento de posicionamiento en los jardines se limita únicamente a los partidos que se juegan en Salt River Fields, ya que cuenta con tecnología similar a la de los parques de MLB.
MLB favorece el juego ofensivo El paquete de reglas que MLB estrenó en 2023 ha sido visto ampliamente como un éxito. El reloj de pitcheo fue el cambio más importante —y redujo drásticamente la duración de los juegos—, pero también hubo ajustes que incluyeron reglas sobre los desplazamientos defensivos en el cuadro interior, bases más grandes y limite a cuántas veces un lanzador podía despegarse de la goma.
La idea era hacer los juegos más rápidos e incrementar la ofensiva.
El primer objetivo se logró sin duda. El segundo, no tanto.
La mayoría de los números ofensivos de MLB apenas se han movido desde que se presentó el nuevo paquete de reglas. Los juegos duran unos 25 minutos menos y los robos de base han aumentado, pero el promedio de bateo (.243 en 2022 y .244 en 2026), las carreras por juego (4,28 en 2022, 4,48 en 2026) y los hits por juego (8,16 en 2022, 8,20 en 2026) no han cambiado mucho.
La falta de ofensiva es aún más marcada durante la postemporada. Hasta el Juego 2 de la Serie Mundial, los equipos se han combinado para un promedio de bateo de .216 en 37 partidos.
Un buen duelo de lanzadores ciertamente tiene sus méritos, pero un marcador ocasional de 12-8 también puede mantener enganchados a los aficionados. Los dobles y triples son emocionantes, y la MLB quiere ver más de ellos.
“Lo positivo es que nunca estás fuera del juego, es muy emocionante para los aficionados y hay mucha acción, que es parte de la intención”, señaló Tom.
Dobles y triples por montones Las reglas experimentales obligan a los jardineros en Salt River Fields a jugar mucho más cerca del plato de lo que lo harían en la mayoría de las situaciones, lo que significa que se ven forzados a retroceder en elevados con mucha más frecuencia de lo normal.
La otra cara de la moneda es que casi no hay sencillos “de toque”.
“Es un toma y daca”, dijo el prospecto de los Nacionales de Washington, Teo Banks. “Tu primer movimiento siempre es hacia atrás por lo adelantado que estás: mucha carrera. Pero creo que con algo así se elimina parte de la estrategia”.
Hay pocas dudas de que el experimento está teniendo un efecto. Pero ¿es un cambio demasiado grande?
Tom —el mánager de Salt River— pensó en la pregunta por un momento y luego esbozó una pequeña sonrisa antes de imitar el gesto de cerrarse la boca con un cierre.
Hay cosas que es mejor no decir.
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