Un viandante encontró el pasado domingo el cadáver de una mujer semienterrado en una duna de una playa de Chiclana de la Frontera (Cádiz). El cuerpo presentaba signos de violencia, por lo que la Guardia Civil ha abierto una investigación por un presunto homicidio para tratar de esclarecer las circunstancias de su muerte. La víctima aún no ha podido ser identificada y los investigadores creen que, por el estado en el que fue encontrado el cadáver, el fallecimiento podría haberse producido entre cinco y siete días antes del hallazgo.

El descubrimiento se produjo la mañana del domingo 18 de octubre, cuando una persona que transitaba por la playa de Lavaculos, en la zona de Sancti Petri, se percató de la presencia del cuerpo, parcialmente cubierto por la arena. La mujer presentaba “signos evidentes de violencia”, según ha confirmado la Guardia Civil este martes en un comunicado. El cadáver tenía, además, señales de golpes en la cabeza, según ha adelantado Diario de Cádiz y ha confirmado EL PAÍS. Tras el levantamiento del cuerpo, los agentes han iniciado las pesquisas para determinar tanto la identidad de la víctima como las circunstancias en las que se produjo su muerte.

La identificación de la mujer se ha convertido en uno de los principales objetivos de los investigadores, que por ahora no aclaran la edad de la fallecida. Los agentes avanzan que conocer quién era la víctima facilitará esclarecer el crimen y establecer posibles hipótesis sobre su móvil. “En el momento que se identifique, se sabrá”, aclara una fuente cercana a las pesquisas.

La investigación se encuentra bajo secreto de sumario, una medida que impide conocer por el momento más detalles sobre las circunstancias del hallazgo y las pesquisas que desarrolla la Guardia Civil. Tampoco ha trascendido si los investigadores disponen de indicios sobre la posible autoría del crimen.