Parte del Nepal quedó arrasado tras la feroz riada del pasado 26 de agosto. A 13 días de la tragedia, este lunes fue decretado día de luto y los sobrevivientes todavía lidian con las consecuencias.
Pero no todo es oscuridad. Historias como la de Chandika Shrestha iluminan por momentos el contexto.
La mujer de 64 años, ciudadana del pueblo de Betrawati, sobrevivió diez días bajo los escombros de su casa.
Un grupo de vecinos que inspeccionaba la zona oyó ruidos entre los restos, revisó bajo los escombros y descubrió en el lodo a la sobreviviente. Enseguida, le dieron agua y llamaron a emergencias para que la trasladaran a la capital, donde quedaría internada por una infección en la pierna.
Las fotos y el video del milagroso rescate la muestran sorprendentemente entera tras haber permanecido varios días y noches a la intemperie y sin la posibilidad de salir a la superficie.
La decisión de su familia
La familia de Chandika había tomado la decisión de despedirla después de buscarla en morgues incluso a 130 kilómetros de la zona.
El jueves, a los ocho días de su desaparición, unas sesenta personas hicieron una cremación simbólica en su honor, con efigies creadas para poder cumplir con los ritos funerarios. El esposo de la mujer, Ananda Lal Shrestha, sigue desaparecido.
La dificultad para hallar los cadáveres impide la posibilidad de hacer despedidas corrientes. Así, varias personas cuyos familiares siguen desaparecidos realizaron funerales simbólicos.
La cremación es un rito final importante en la tradición hindú y, para algunas familias, llevar a cabo la ceremonia incluso sin los cuerpos de sus seres queridos les brinda una sensación de liberación espiritual.
Cómo está la situación hoy en Nepal
Nepal guardó un día de luto el lunes para recordar a los fallecidos en las inundaciones del 26 de agosto. Las oficinas gubernamentales bajaron las banderas y las familias realizaron rituales de duelo por los más de 1.300 muertos y 5.000 desaparecidos, incluidos extranjeros.
En Nepal, de mayoría hindú, los periodos de duelo duran 13 días, durante los cuales los familiares cercanos permanecen en casa y los parientes los visitan para presentar sus respetos. En el último día se realizan rituales para rezar por las almas de los fallecidos.
Mientras tanto, siguen los esfuerzos de búsqueda, aunque algunos protestaron que no se estaba haciendo lo suficiente.
En Katmandú, familiares se reunieron cerca de las oficinas del primer ministro y de ministerios clave para exigir que el gobierno acelere las tareas de búsqueda y rescate de los cientos de personas que trabajaban en plantas hidroeléctricas y que fueron arrastradas por la crecida del río Bhotekhoshi o quedaron sepultadas por los escombros.
El caso de los obreros nepalíes
La situación de la Chandika remite a la de dos trabajadores nepalíes que sobrevivieron tras pasar nueve días debajo de los escombros.
En una operación milagrosa, dos obreros de una central hidroeléctrica nepalí fueron rescatados con vida tras pasar nueve días atrapados en un túnel de la presa Trishuli-3 de Nuwakot. Fueron identificados por las autoridades como Sanjay Shah, un capataz mecánico de 30 años, y Kabir Maharjan, un supervisor de 45.
Apenas salió, Shah juntó las manos en señal de oración y susurró la clave de su supervivencia: “Estuve recitando el mahamantra Hare Krishna durante los últimos nueve días”, dijo.
Newsletter Clarín



