La jueza Beatriz Biedma, que dirigió la investigación contra el hermano de Pedro Sánchez, ha denunciado ante la Policía Nacional que un colaborador de la trama del caso Leire Díez le siguió en coche tras su declaración como víctima en la Audiencia Nacional. Según consta en el atestado remitido al tribunal, la magistrada explicó que el pasado 8 de octubre, tras comparecer ante el instructor Santiago Pedraz en Madrid y volver a Badajoz, se dirigía desde el aeropuerto pacense a su domicilio cuando “la mayor de sus hijas le avisa de que un coche de color blanco”, que “se ha puesto en paralelo”, iba “ocupado” por el exmagistrado Luis Sáenz de Tejada, imputado esta semana por actuar supuestamente junto a la exmilitante socialista Leire Díez para maniobrar contra Biedma.
“En relación a ese encuentro”, prosigue el atestado policial, Biedma afirma que “desconoce cómo esa persona ha podido tener conocimiento de que la declarante iba a realizar ese trayecto en ese momento, temiendo que pudieran haber colocado algún tipo de localizador o dispositivo GPS en su vehículo”. “La declarante teme por su integridad física, así como por la de sus hijas”, apostilla el documento, al que tuvo acceso EL PAÍS, donde se recogen detalles de las “amenazas” narradas por la jueza de Badajoz.
Durante su declaración en la Audiencia Nacional, la magistrada narró al instructor Santiago Pedraz cómo supo que había sufrido supuestos seguimientos y maniobras contra ella. “Yo no tengo protección. Allí, hacerme algo es muy fácil”, dijo ese 8 de octubre, cuando se produjo ese presunto encuentro en la carretera con Sáenz de Tejada y antes de que se le pusiera escolta este miércoles. Según un audio de su declaración, al que tuvo acceso EL PAÍS, Biedma relató cómo se sintió amenazada y cómo le contaron que el exjuez Luis Sáenz de Tejada, supuesto colaborador de la trama bajo sospecha, contactó con Cintia Rocho, alias Celsa, vinculada a un presunto clan de narcos. Rocho aseguró a la Guardia Civil que Sáenz de Tejada le dijo que la magistrada de Badajoz “era un puto grano en el culo y que había que eliminarla”. Una versión que él ha negado: “Nunca hablé con Cintia”.
[Noticia de última hora. Habrá ampliación]



