El comisario del Departamento Correccional del estado de Tennessee (TDOC, por sus siglas en inglés), Frank Strada, renunció este sábado tras la ejecución fallida por inyección letal de Christa Pike.

Strada dijo en un comunicado que toma la decisión porque considera que es lo mejor para el estado después de que el miércoles por la noche Pike sobreviviera a dos inyecciones letales en un proceso que su abogado describió como "tortuoso".

Esta es la segunda vez este año que Tennessee intenta ejecutar a un preso del corredor de la muerte sin éxito. En mayo, las autoridades suspendieron la ejecución de Tony Carruthers luego de que sus verdugos intentaran durante más de una hora tratar de aplicarle la inyección intravenosa.

El gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió por un año la ejecución de Carruthers, que está condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994.

Mark Fowler, uno de los médicos que estuvo involucrado en el intento de ejecución de Carruthers, también supervisó el procedimiento de Pike.

Tras la fallida ejecución de la mujer, Lee anunció todas las ejecuciones previstas en el estado este año y aseguró que "el Departamento de Correccionales siguió al pie de la letra el protocolo que fue elaborado, examinado y aprobado por la Fiscalía General". Además, especificó que Strada abandonará su puesto a finales de este mes.

"Agradezco su disposición a poner por delante el interés de los ciudadanos de Tennessee. He aceptado su decisión de renunciar y agradezco su compromiso para facilitar la transición en el puesto", añadió el gobernador, que no puede presentarse a la reelección este año y abandonará el poder en enero.

Legisladores estatales de ambos partidos habían pedido la renuncia de Strada y una reforma del sistema de ejecuciones de la pena de muerte.

Un historial de ejecuciones fallidas

Lee nombró a Strada como comisario del TDOC en enero de 2023. Previamente había sido vicedirector del Departamento Correccional de Arizona (ADOC), y durante su gestión se produjeron tres ejecuciones fallidas en sólo un año.

En mayo de 2022 Arizona ejecutó a Clarence Dixon, pero tardaron casi una hora para hacerlo: el equipo médico no podía encontrar una vena apta para administrar la inyección letal. Finalmente, debieron hacer un corte a la altura de la ingle.

Un mes después, Frank Atwood tuvo que guiar al equipo médico para encontrar una vena adecuada, pero según testigos Atwood murió "sin complicaciones".

En noviembre de 2022, el equipo médico volvió a tener problemas para identificar una vena apropiada en el brazo de Murray Hooper: le tardó al equipo 20 minutos y un intento fallido poder administrar la dosis. En un punto, un exasperado Hooper les preguntó "¿qué estamos esperando?".

Cómo sigue el estado de salud de Pike

Pike está ingresada en un hospital en estado crítico y con respiración asistida, mientras ha comenzado una investigación independiente sobre cómo se llevó a cabo el proceso de ejecución de la pena de muerte de la reclusa.

El personal médico trabaja ahora para salvar su vida y purgar de su organismo el pentobarbital, un fármaco altamente alcalino y cáustico que actúa como quemadura química al filtrarse en los tejidos.

Según documentos legales, el equipo penitenciario empleó al menos siete agujas para intentar canalizar el cocktail letal, llegando a doblarse una de ellas en un ángulo de 90 grados al retirarla.

En medio del dolor, la propia Pike intentó indicar a los funcionarios dónde colocar las agujas, se la escuchó sollozar y jadear, y llegó a exclamar textualmente: "Siento que el brazo me va a reventar" y a preguntar: "¿Esto pasa así?".

La mujer, de 50 años, llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee tras ser condenada en 1996 el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemme, y se iba a convertir en la primera mujer ejecutada desde 1819.

BPO

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